El Presidente boliviano Evo Morales propuso ayer a cuatro prefectos rebeldes la suspensión de todas las medidas de presión, como los cortes de ruta de campesinos oficialistas, en el inicio del diálogo político, respaldado por la comunidad internacional, para poner fin a las protestas que han puesto al país “al borde del precipicio” en las últimas semanas.
La propuesta de Morales fue para las autoridades de Santa Cruz, Beni, Pando y Chuquisaca, para sellar un acuerdo que permita encarrilar a Bolivia a un proceso de paz duradera, tras tres semanas de violencia social que dejó casi 20 muertos y decenas de heridos.
“La propuesta es liberar todos los bloqueos (de carreteras)”, afirmó Iván Canales, vocero del gobierno, y adelantó que esta oferta incluye las que ejercen campesinos leales a Morales en tres rutas vitales que unen a la próspera ciudad de Santa Cruz (este), feudo opositor, con el resto del país.
Canales informó que este planteamiento le permitirá a Santa Cruz efectuar a partir de hoy una feria empresarial internacional, la más grande ventana y mesa de negocios en Bolivia, que aún se halla en la incertidumbre por los cortes de rutas.
CARGOS JUDICIALES
La propuesta señala la apertura de tres comisiones para discutir los temas más álgidos, como la redistribución de ingresos regionales, nacidos de un impuesto petrolero (que permite ahora a Morales pagar una bonificación a los ancianos), y la devolución de todas las instituciones estatales tomadas por los opositores en cinco de las nueve regiones del país, durante las últimas semanas.
Además, la concertación para elegir en el Congreso cargos vacantes en el Poder Judicial y las Cortes Electorales.
En estas pláticas participan observadores como las iglesias católica, metodista y evangélica, así como delegados y diplomáticos de la Unión de Naciones del Sur, Unasur, OEA, ONU y Unión Europea.
Ante ellos, Morales dijo que no se levantarán hasta encontrar salidas al conflicto, que se desbocó la semana pasada con una matanza durante un choque de seguidores y opositores de Morales en la región de Pando, que aún está bajo el estado de sitio.
El incidente de la jornada lo provocó la detención de un joven que ingresó a los jardines donde se realiza la reunión, para pedir que enjuicien al prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, que está detenido.