La organización Human Rights Watch (HRW) criticó ayer el “desprecio” del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por los “derechos fundamentales”, aunque precisó que en el ámbito latinoamericano se dan situaciones peores en Colombia y Cuba.
El grupo, con sede en Washington, presentó en Caracas un informe de 267 páginas sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela desde que gobierna Chávez, titulado “Una década de Chávez. Intolerancia política y oportunidades perdidas para el progreso de los derechos humanos en Venezuela”.
El informe destaca que el “presunto compromiso” de Chávez con la democracia es “contradictorio con el desprecio, por parte de su Gobierno, de garantías institucionales y derechos fundamentales”.
“Nos preocupa mucho la situación en Venezuela, nos preocupa que el debate político se dé en un contexto donde hay instituciones políticas tan débiles”, señaló el director ejecutivo para las Américas de HRW, el chileno José Miguel Vivanco.
El informe es una crítica constante a los casi 10 años de gobierno de Chávez y señala que, aunque la nueva Constitución de 1999 fue “un logro importante”, para el avance en materia de derechos se convirtió en una “oportunidad perdida”.
La violación más grande al Estado de Derecho en Venezuela, en la última década, fue el golpe de Estado de 2002 contra Chávez, dice el informe. Pero, detalla, el gobierno de Chávez lo ha explotado desde entonces para justificar “políticas que han degradado la democracia en el país”.
CONTROL A JUECES
Entre las principales críticas menciona la falta de independencia del Poder Judicial, las actuaciones contra medios de comunicación opositores, la ausencia de elecciones sindicales libres o la “actitud de confrontación agresiva frente a los defensores de derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil”.
Según la organización desde 2002, Chávez y sus partidarios “coparon políticamente” el Tribunal Supremo de Justicia, el cual “ha abdicado de su papel como contralor del accionar arbitrario del Estado y garante de los derechos fundamentales”.
Al controlar a los jueces, Chávez “ha aplicado, sistemáticamente, políticas discriminatorias que han limitado el ejercicio de la libertad de expresión o el derecho a la libertad sindical”.
“De manera generalizada, ha incentivado a sus subordinados a tomar medidas discriminatorias al tachar sistemáticamente a sus opositores de conspiradores antidemocráticos”, denuncia el informe.
Otros de los casos que señala el informe de HRW, que recogió ayer el diario El Tiempo, de Colombia, son, además del cierre de la televisora RCTV y la confiscación de sus equipos sin que les aceptaran sus amparos, las constantes presiones al canal Globovisión (a través de multas millonarias y cartas amenazantes), las agresiones a periodistas (la Corte Interamericana estudia 64 casos), la apropiación estatal de frecuencias radioeléctricas (como ocurrió con el canal Vale TV) y las famosas “cadenas” o transmisiones conjuntas y obligatorias de mensajes presidenciales.
HRW expone que, en nueve años Chávez ha ordenado 1 mil 710 transmisiones.