La mano izquierda de Pablo Roberto González Mendoza, de 23 años de edad, le fue cercenada la noche de este martes en el Hospital Alfonso Moncada Guillén, de Ocotal, después que una mina le explotó mientras realizaba labores de chapeo y limpia de un terreno donde sembraría frijoles.
El hecho ocurrió al mediodía de este martes en la comunidad Zacateras, municipio de Jalapa, en Nueva Segovia, fronterizo con Honduras, escenario de los conflictos bélicos en la década de los ochenta.
Lesionado con los charneles en la cara, tórax y abdomen, además de la mano totalmente desreozada, la víctima fue evacuada por los multiplicadores voluntarios del Programa de Asistencia al Desminado en Centroamericana (PADCA- OEA) hacia el centro de salud de Jalapa y de inmediato trasladado al hospital de transferencia departamental “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal.
AMIGO RESULTÓ ILESO
Al momento del accidente Pablo González era acompañado por Jorge Cárdenas Hernández, quien resultó ileso de la explosión y relató que su amigo impactó su machete con el artefacto, muy parecido a una panita tapada y que los expertos identificaron como una mina PMN.
LO TRASLADAN A MANAGUA
Inmediatamente después de amputada su mano izquierda y atendidas sus lesiones, González Mendoza fue trasladado a Managua en busca de atención especializada para las lesiones que ocasionaron los charneles en sus ojos, informó Ramón Zepeda, coordinador local del PADCA-OEA en Nueva Segovia, que se puso a disposición para la rehabilitación física y socioeconómica del paciente.
Zacateras y comunidades aledañas fue declarada zona libre de minas después del trabajo de los zapadores de los frentes de operación de desminado del Ejército de Nicaragua, pero se presume que la mina haya sido barrida por las corrientes de agua ocasionadas por las fuertes lluvias de la temporada.