Con el argumento de contar con un presupuesto “reducido” y que es necesario ampliar la oferta de servicios públicos gratuitos, el titular del Ministerio de Educación (Mined), Miguel De Castilla, rechazó la solicitud de subvencionar al Centro Educativo Diocesano Sor María Romero, en el municipio El Tuma-La Dalia.
La solicitud de subvención fue hecha a principios de octubre del año pasado por el Obispo de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano Pérez, sin embargo, a través de una carta con fecha 28 de enero de este año, el ministro De Castilla le respondió que el Mined “ha tomado la decisión de no autorizar nuevas subvenciones”.
El Centro Educativo Diocesano Sor María Romero funciona en El Tuma, 35 kilómetros al norte de la ciudad de Matagalpa.
Beneficia a niños de uno de los sitios más empobrecidos del departamento, confirmó una fuente que, sugiriendo anonimato, facilitó una copia de la carta enviada por el funcionario gubernamental al jerarca católico.
QUE DESAPAREzCAN
Hace menos de una semana, De Castilla rechazó declaraciones que la agencia informativa Zenit atribuyó al obispo Solórzano, referidas a que el Gobierno retiraría el respaldo económico a más de un mil colegios subvencionados que hay en todo el país.
“En realidad, el Gobierno ha tenido esa intención (de retirar las subvenciones), tal vez ahora no, pero es por la presión que hemos hecho”, dijo la misma fuente a LA PRENSA.
Por su parte monseñor Solórzano, que acaba de regresar al país, confirmó que le fue negada la subvención para el Centro Educativo Diocesano Sor María Romero.
“NO FUI SÓLO YO”
Sobre sus presuntas declaraciones en Alemania, publicadas por la agencia Zenit, el prelado explicó que todo ocurrió durante una conversación que sostuvieron cuatro obispos nicaragüenses, incluyéndolo, con funcionarios de una institución alemana que apoya a la Iglesia en diversos proyectos en Nicaragua.
“No fui sólo yo”, exclamó el obispo, indicando que en esa reunión “alguien” preguntó sobre el tema de la educación y surgió el comentario sobre los problemas que la Conferencia Episcopal de Nicaragua enfrentó con el Gobierno a principios de este año.
Según monseñor Solórzano, “en la plática salió ese problema que habíamos tenido (…) y dijimos que el Gobierno al fin había subvencionado, pero que sí habíamos tenido problemas, porque el Gobierno en realidad había dicho que ellos querían la educación gratuita y que esos fondos de subvención los iban a usar más bien para escuelas públicas”.
Después de un proceso de negociaciones entre la Iglesia y el Ministerio de Educación, en enero de este año, la Asamblea Nacional aprobó una partida de 15 millones de córdobas para las subvenciones escolares.
DEFIENDEN DERECHOS
El Obispo de Matagalpa insistió en que la Iglesia defiende los derechos que tienen los padres de familia de formar a sus hijos según sus propias convicciones y creencias, por lo que un eventual retiro de las subvenciones gubernamentales cerraría esos derechos.
“Ellos (Gobierno) no pueden quitar esos derechos. Está bien que den educación gratuita, pero con eso no pueden cerrar las escuelas católicas o evangélicas”, expresó.
Citando el mensaje que el Papa Benedicto XVI dirigió a los obispos nicaragüenses en ocasión de su reciente visita Ad Limina Apostolorum, monseñor Solórzano refirió que nos dice el Papa: “Les exhorto, pues, a que animen a los educadores y se esfuercen en preservar los derechos que tienen los padres de formar a sus hijos según sus propias convicciones y creencias”.
Dijo que el Gobierno debe mantener el subsidio “porque nosotros le ayudamos al Gobierno, tenemos colegios donde ellos no los pueden atender”, reaccionó monseñor Solórzano.