Un comando supuestamente vinculado a Al Qaeda lanzó ayer un ataque contra un complejo donde se encuentra la embajada de Estados Unidos en Saná, la capital de Yemen, y en el atentado murieron 16 personas, según fuentes policiales. Éste es el segundo golpe en seis meses contra intereses de Estados Unidos en el país.
Las fuentes dijeron que las víctimas mortales son seis atacantes, seis guardias de seguridad y cuatro civiles que se encontraban en el lugar. También hay 16 heridos, de ellos 13 civiles y tres agentes de seguridad.
Según fuentes policiales y testigos, los atacantes utilizaron dos vehículos, uno de ellos cargado con explosivos y otro en el que iban miembros del comando. El primero de ellos hizo explosión, estalló cuando intentaba cruzar un control de seguridad.
Éste es uno de los atentados más graves que se registra en los últimos años en Yemen, un país considerado como uno de los bastiones de Al Qaeda en la región, a pesar de las campañas de seguridad emprendidas por el Gobierno yemení contra la organización terrorista.
El Departamento de Estado de Estados Unidos condenó el atentado perpetrado contra su embajada en Yemen, y apuntó a la red terrorista Al Qaeda como responsable del ataque.
El atentado de ayer tuvo lugar en el barrio de Sheraton, en el este de la capital, donde está la embajada estadounidense y también la residencia del embajador.
Primero se produjo la explosión de un carro-bomba que trataba de cruzar un puesto de control, situado a 100 metros de la entrada principal de la embajada, según fuentes policiales y testigos presenciales.
Según el Ministerio del Interior, se trató de dos ataques suicidas contra la misión diplomática, pues entre los atacantes que perecieron había uno que llevaba un cinturón de explosivos que logró accionar.