El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó ayer al Congreso de su país a que apruebe cuanto antes el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Panamá, al afirmar que le traerá beneficios a ambas naciones.
Entretanto, el presidente colombiano Álvaro Uribe viaja hoy jueves a Washington para insistir en la aprobación del TLC entre su país y Estados Unidos, bloqueado por la mayoría demócrata en el Congreso, y también para entrevistarse con Bush, aunque se estima que su capacidad de maniobra será limitada.
“En nuestras relaciones bilaterales, un asunto clave es el tratado de libre comercio (con Panamá). El Congreso necesita aprobarlo”, declaró Bush, quien ayer se entrevistó durante 45 minutos en la Casa Blanca con su homólogo panameño Martín Torrijos. Se trata de la quinta reunión de ambos gobernantes desde que Torrijos asumió el poder en 2004.
Por su parte, Torrijos señaló que las relaciones bilaterales se han fortalecido y que al igual que el Gobierno de Estados Unidos el suyo está “comprometido con el libre comercio”. “Gracias por ser un amigo de nuestro país, de conocer nuestros problemas y de ofrecernos su ayuda”, dijo.
Algunos analistas consideran que la renuncia el pasado 1 de septiembre del presidente de la Asamblea de Panamá, Pedro Miguel González, acusado en Estados Unidos del asesinato de un soldado estadounidense en 1992, será una traba menos para aprobar el TLC.
Sin embargo, todavía no está claro cuándo podría someterse a votación ese acuerdo comercial.
¿VIAJE EN VANO?
Por su parte, Uribe pedirá la aprobación del TLC con Estados Unidos y la renovación de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA), vigente hasta el 31 de diciembre que, además de Colombia, beneficia a Bolivia, Ecuador y Perú como contraprestación por su compromiso en la lucha antidrogas.
“La visita de Uribe no va a servir para nada. En medio de una campaña presidencial en Estados Unidos y con crecientes problemas de impunidad en Colombia, la posición de la presidenta de la Cámara de Representantes de ese país (Nancy Pelosi) no va a variar y el TLC va a seguir en el congelador”, dijo el congresista opositor Gustavo Petro.