Una enorme operación de rescate y limpieza fue emprendida ayer por las autoridades de Texas, tras el paso del huracán Ike que sembró devastación sobre una franja costera de 800 km de largo, y dejó al menos ocho muertos.
Más de 48 horas después que el ciclón golpease de pleno la estación balnearia de Galveston, las autoridades municipales han reportado un balance menor de daños teniendo en cuenta la extensión de los daños. Ike entró la noche del viernes a las costas de Texas con vientos de hasta 177 kph.
“El peor escenario que se había proyectado en algunas áreas no ocurrió”, declaró el gobernador del Estado de Texas, Rick Perry. Los equipos de rescate hasta ayer habían encontrado a más de 2 mil personas.
El temor de las autoridades es encontrar más muertos, porque fueron más de 140 mil las personas que se negaron a desalojar la zona donde golpearía Ike.
Unos 2.2 millones de personas fueron evacuadas en Texas y más de 130 mil en el Estado vecino de Luisiana, mientras más de 3 millones de personas permanecían ayer sin electricidad en ambos Estados. Funcionarios advirtieron que podría tomar semanas restablecer la corriente, por lo que las autoridades de Houston declararon un toque de queda para evitar accidentes en las carreteras.
HUYEN DE GALVESTON
Galveston, pequeña ciudad balnearia en una isla entre una laguna y el Golfo de México, con 58 mil habitantes, fue golpeada de pleno por vientos de más de 200 kph y está sin luz desde el viernes, porque la crecida del agua del mar mezclada con lodo invadió sus calles.
El huracán dejó postes y palmeras por el suelo, cables eléctricos destruidos, semáforos que colgaban, vidrios quebrados, techos arrancados, y barcos en tierra firme.
Ayer, los habitantes que habían permanecido en la zona trataban desesperadamente de subirse a los autobuses requisados por las autoridades, para abandonar la isla siniestrada.
Ike además afectó más de diez plataformas e instalaciones petroleras en el Golfo de México, según información preliminar de las autoridades.
La tormenta se debilitó a depresión tropical ayer por la madrugada, pero aún tenía vientos de hasta 56 kph mientras arrojaba lluvias sobre Arkansas y se movía hacia Misuri.