Omar Cabezas defiende como “prototipo del nicaragüense” su comportamiento al frente de la Procuraduría de Derechos Humanos. Procaz, campechano y provocador, Cabezas dice sin embargo ser “un gentleman” o “very proper” cuando tiene que serlo
Omar Cabezas definitivamente se sale del molde del tradicional Procurador de Derechos Humanos. No tiene empacho en tomar posiciones políticas en uno y otro caso, y en su lenguaje abundan palabras como “mariquitas”, “loca”, “bicherada” entre otras, incluso mas extrañas en un funcionario de su nivel. El defiende su comportamiento con dos palabras: “No me manejo”. Y asegura con ello representar al “prototipo del nicaragüense”. Más allá de los correcto o lo incorrecto de su lenguaje, la duda es si ese comportamiento no termina lastimando más bien los derechos que debe defender.
Desde sus comienzos como procurador ha estado envuelto en la polémica. El 9 de diciembre de 2004, Cabezas fue electo Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos de la República de Nicaragua, por un período de cinco años, y al año siguiente el Informe de País sobre los Derechos Humanos del 2005 (elaborado por organismos defensores de los derechos humanos) le acusa de haber cometido genocidio y crímenes de lesa humanidad.
Dadas las mutuas desconfianzas –esta entrevista fue triplemente grabada– aquí se recoge casi literalmente la conversación que Cabezas sostuvo con LA PRENSA, salvo las ediciones de rigor por asuntos de espacio, de precisión y de sintaxis.
Su elección como Procurador de Derechos Humanos fue polémica porque algunos lo criticaban precisamente como un antiguo violador de los derechos humanos.
Yo llego a ser Procurador de Derechos Humanos de este país, después de trabajar 19 años por los derechos humanos de las personas con discapacidad. Empiezo con Los Pipitos y luego trabajo en buscar cómo se junten la Asociación de Ciegos, con la de los sordos, con la de los fisicomotores y soy de los que impulso lo que ahora se conoce como Feconori (Federación de Coordinación de las Personas con Discapacidad), y soy de los que impulsé la Ley 202, que es la Ley de Rehabilitación y Equiparación de Oportunidades de las Personas con Discapacidad.
Su participación en Los Pipitos es un lado de la moneda. Usted es un ex guerrillero y un ex militar. Tiene un antecedente que es muy raro en un Procurador de Derechos Humanos.
Sí. Y muy raro en un presidente.
Pero más en un Procurador de Derechos Humanos porque generalmente se buscan personas que estén libres de polvo y paja.
Sí… Yo creo que una de las personas más limpias de este país soy yo. Y a las pruebas me someto.
Hay acusaciones de genocidio y crímenes de lesa humanidad en su contra.
Pero eso se lo mandó John Dimitri Negroponte (embajador de Estados Unidos en Honduras en los años ochenta)… No me perdonan que los haya golpeado adentro, porque era amigo de un montón de artistas de cine. Kris Kristofferson, Richard Gere…
¿Por eso cree que lo acusaron?
Claro. ¿Por qué yo? Si yo no soy de los más importantes de esta bendita revolución. Porque les hacía mucho daño.
Pero, y aquí voy a dar una apreciación personal, yo no veo a Omar Cabezas defendiendo los derechos humanos de los nicaragüenses, lo veo defendiendo los derechos de cierto sector y, a veces, incluso atacando a personas cuyos derechos humanos podrían estar en cuestión.
Mirá, mirá… Andá asomate a la Dirección de Defensa, donde están las miles de denuncias. La población viene a tocar las puertas aquí, de la violación de sus derechos humanos, y te vas a dar cuenta que la mayoría de las violaciones a la gente que viene aquí, es gente humilde, es gente pobre. No confundir eso, con la parte política mediática…
¿Omar Cabezas es Procurador de Derechos Humanos de todos los nicaragüenses?
Así es. Sí, sí. Y lo he demostrado.
¿Pobres y ricos? ¿Sandinistas y antisandinistas?
Y lo he demostrado…
Pero cuando a dos partidos le quitan su personería jurídica, en vez de luchar por los derechos de esos nicaragüenses lo vimos descalificando la huelga de hambre que por ese motivo sostenía Dora María Téllez.
Yo no me manejo. La Dora María Téllez yo la mencioné porque la loca, y el loco de Hugo (Torres), les digo locos porque yo los conozco y son mis hermanos o fueron mis hermanos, dijeron que yo quería matarla con las tropas Pablo Ubeda. Entonces yo dije, se la fumaron verde… No es que yo no esté velando por los derechos humanos de los nicaragüenses, es que si vos decís una cuestión mía y es falsa vos te arriesgás a que yo te conteste. Luego viene, y se da la huelga, y llega “Gominito”… ¿Cómo se llama? Así le llamo yo al que usa mucha cosa aquí en la cabeza… El de Ética y Transparencia.
Roberto Courtney.
Roberto Courtney. (Se carcajea.) Yo le digo “Gominito” por la goma… Viene “Gominito” y aparece dando su solidaridad allí a la Dora María…
¿Y cuál es el problema de eso?
Ninguno… Pero que no diga que es independiente.
A ver, es una mujer reclamando por el derecho de su partido a participar en las elecciones. Más bien creo que el Procurador de Derechos Humanos debió haber estado ahí.
¡Acaso estoy loco! Yo soy el Procurador de todos los nicaragüenses…
Y de los nicaragüenses que quieren votar por ese partido y se les está negando ese derecho.
Vos tuvieses razón, si violando las leyes hacen eso… Me opongo, me opongo…
Pero usted no hizo nada. ¿Revisaron el caso en la Procuraduría?
Le pregunté al Consejo Supremo Electoral y me dijeron: “Lo que pasa es que no cumplieron éstos y estos requisitos. Yo me tengo que apegar a las leyes. Si ellos hubieran venido aquí y me hubieran dicho, “Omar lo que te dijo el Consejo Supremo Electoral es absolutamente falso…”
Voy a hacer de abogado del diablo: ustedes ven hasta donde quieren ver…
¿Quiénes son ustedes?
El Gobierno, el Estado, los representantes del Frente Sandinista… Eche una ojeada para otro lado y también verá partidos que no cumplen muchos más requisitos que el MRS y el Partido Conservador y están ahí participando…
Ése no es mi campo. Pero no han venido aquí a denunciar… No lo sé. Primera información que tengo. Te lo juro. Y que no te quepa la menor duda que si vienen aquí y es cierto, ahí voy a estar yo. En este país hay Procurador, en este pueblo hay alcalde.
Sería capaz Omar Cabezas de enfrentarse a su propio partido, del que es militante, del que es defensor, por un asunto de derechos humanos.
Sí hermano.
¿No ha pasado todavía?
No. ¿Pero sabés cuántas veces me sancionaron a mí desde que soy miembro del FSLN? Y no te hablo pendejeras. Muchos de los que ahora son MRS eran (y se cuadra como militar) Dirección Nacional ordene, ordene, ordene... Yo fui uno de los pocos comandantes que no cumplí y me sancionaron. A mí me destituyeron como Viceministro del Interior. Investigá por qué fue. Me destituyeron de la Asamblea Sandinista. Es fácil andar hablando vergas en contra de Daniel Ortega. ¿Y por qué cuando estaban en el Gobierno esos maricones no lo hicieron? Y yo sí lo hice. Cuando vi que algo no era correcto…
Pero ahora que le toca no lo hace…
¿Qué es lo que no hago? Explicame.
Defender el derecho de las personas que se puedan sentir avasalladas por el poder, y le puedo poner cien ejemplos…
A ver, ponémelos para que nos podamos entender.
Usted llega al INSS y junto a la Bandera de Nicaragua, la dirección de esa institución estatal mandó a poner una bandera del Frente Sandinista. ¿Y el derecho de las personas que no son sandinistas y son usuarios, empleados o finalmente contribuyentes del dinero con que funciona esa institución?
Mirá… la hoja de un árbol te impide ver el bosque. Para mí, aunque vamos a hablar de la banderita que te preocupa…
Le dije cien ejemplos.
Vamos con el INSS. Para mí lo más importante del INSS son dos cosas: los jubilados y las clínicas médicas previsionales. El primer derecho humano que yo, Omar Cabezas me fijo, porque no ando en lo mediático ni en la bicheradas, ando en lo de fondo, y me he volado verga con el ministro del INSS. No me contesta el teléfono. Estoy fajado con los jubilados. Ahora vos me decís que hay una bandera del Frente… Está bien, no hay que repetir lo que hacía el gordo Alemán, ni lo que hacía doña Violeta, ni lo que hacía Bolaños…
Nunca se vio que la bandera de un partido estuviera en el podio oficial de una institución de Gobierno.
Como no. Lo que pasa es que tus ojos azules ven lo que les gusta y se ponen negros con lo que nos les gusta. Hicieron eso y más…
¿No ve importante la confusión Estado-partido?
Ha sido una suerte de tradición, pero yo creo que eso es lo intrascendente. Hacer de eso la parte más sustantiva de mi trabajo…
Yo lo he visto a usted criticando cosas menores.
¿Cómo qué? ¿A ver?
Eso de que llegaron funcionarios de Ética y Transparencia a visitar a Dora María Téllez cuando hacía huelga de hambre.
Eso no es menor. Porque ese muchacho andaba reclamando observar las elecciones.
¿Y por qué no?
(Pone cara de sorpresa) Porque teóricamente los observadores tienen que tener determinado nivel.
Y Ética y Transparencia es un organismo…
Mirá, pipito, dejémosno de ingenuidades. A ustedes cuando les dieron toda la maquinaria en LA PRENSA, a ustedes les ponía los títulos la Embajada gringa. Si a estos muchachos el Instituto Republicano de Bush le da la plata para fiscalizar… Ellos tienen por fuerza que ceñirse a la política del Instituto Republicano. ¿Eso es observador? Entonces yo soy astronauta.
¿Por qué el CELA sí y Ética y Transparencia no? Todas las observaciones tienen fondos…
El CELA hasta donde yo conozco es un grupo de organismos de expertos electorales de derecha y de izquierda.
Usted ha reconocido que recibía dinero de AID para Los Pipitos. ¿Eso es malo?
Noooo. Porque es para hacer el bien.
¿Y quién define qué es bueno y qué es malo?
Nosotros. Los nicaragüenses.
¿Cómo sabe que los nicaragüenses no quieren que Ética y Transparencia observe estas elecciones?
Eso a mí me tiene sin cuidado.
Pero sí se pronuncia en contra de eso.
Me pronuncio y con todo el vigor. Me parece que si los Estados Unidos quieren destruir a este país… Con esa línea de pensamiento me vas a defender a Adolfo Díaz… O que me defendás a William Walker…
Yo lo que estoy defendiendo, y que un procurador de derechos humanos debería defender, es el derecho que tienen todos los nicaragüenses a que se vigile que su voto exprese su voluntad.
Entonces yo como nicaragüense tendría que defender a los liberales y conservadores que trajeron la intervención cuando Adolfo Díaz. Prefiero renunciar, a ser vendepatria. Y si a vos no te da resquemor lo que hizo Adolfo Díaz yo te respeto.
El problema, Procurador, es que hay unos pecados históricos atrás, que se los endilgan con mucha facilidad a todos los que no piensan como ustedes.
¿Y cuál es el pecado histórico ahorita. ¡Éste! Quieren destruir el Estado de Derecho porque no está a favor de los intereses de Estados Unidos.
En las elecciones pasadas estaba Ética y Transparencia observando, y validó la victoria del Frente Sandinista. ¿Cuál es el problema?
Yo te lo he repetido como cuatro veces…
A mí me sorprende que Omar Cabezas tenga un lenguaje despectivo, de apodos, avasallador contra cierta personas. Eso no es típico de un Procurador de Derechos Humanos.
Vos estás acostumbrado a la hipocresía y al manejo. Hay un estigma, un prototipo del Procurador. Es el hombre bello (hace gestos femeninos), “very proper” (muy correcto), y por dentro es un asco. Yo no. Tengo mi carácter, mi personalidad, soy un “gentleman” (caballero)cuando debo ser un “gentleman”, para usar una palabra gringa, soy “very proper” cuando debo ser “very proper”, pero yo soy yo. Y el que sea campechano y el que yo sea el prototipo del nicaragüense me e-nor-gu-lle-ce.
El problema no es ser nicaragüense. El problema es que con su actitud pueda estarle violentando los derechos a las personas que debería defender. Si usted me pone un apodo, de alguna manera me está ofendiendo.
Hombre, tampoco hay que ser tan hipócrita. A este muchacho Courtney si lo llamo “Gominito”… ¡Ay qué pasa! (Hace gestos femeninos de aspaviento.) Dejémosnos de paja. Vos tenés un concepto burgués de lo que es un presidente, de lo que es un diputado, lo que es un embajador, y yo te lo respeto, pero no podés, en nombre de que yote respete eso, tratar de devaluarme. No te autorizo, ni te permito, que en nombre de que vos ni yo tenemos las mismas ideas, me digás que por el carácter que tengo, por la forma en que soy, un nicaragüense promedio, que por la forma no te fijés en lo más importante que es el fondo. Mucha gente me dice, “ay Omar pero cómo un Procurador va a decir que se la fumaron verde”.
O loca a una persona que está en huelga de hambre.
Bueno, yo no dije que estaba loca.
Lo dijo en esta entrevista. Está grabado. La loca, le dijo a Dora María Téllez.
Ah, bueno, pero loca con cierto cariño. Recordá que somos amigos de hace mil años. Cuando yo digo “que se la fumaron verde” es una típica forma que usamos los nicaragüenses para decir, ese maje está loco o anda desacertado.
¿Usted alguna vez consumió droga?
No.
¿Nunca?
No. Pero me moví en esos medios, en la época de los 70, guerra de Vietnam, los hippies, toda esa nota, entonces yo oía la jerga pues. A mí que no me midan por la apariencia sino por lo que hago.
¿Cómo vamos a saber los nicaragüenses que usted hizo un buen o mal papel?
Evalúen cuántas denuncias recibí. No de la cuestión mediática política. Es que aquí hay hombres y mujeres que se van a las once de la noche y no cobran salarios.
El indicador de oro es el que me han puesto mis donantes, o el que yo tengo con mis donantes, porque no me los han puesto ellos, me lo puse yo y les pareció bien: cuántas denuncias pusieron, cuántas resoluciones saqué sobre las denuncias y cuántas recomendaciones que yo di al funcionario que hizo esa violación objeto de la denuncia, se corrigieron.
¿Y no cree que usted le hace daño a la institución cuando toma partidos en casos políticos polémicos?
Es que yo no tengo dos caras. Yo no tengo manejos.
Pero es el Procurador de Derechos Humanos.
Sí. Y digo lo que pienso. Lo digo como procurador. Y yo me trato de cuidar. Yo no ofendo a nadie.
En esta entrevista ha llamado con apodos a un funcionario de Ética y Transparencia. ¿Eso no ofende?
Estamos hablando de nimiedades. Yo estoy hablando en serio.
El caso es que a quienes ofende es a las personas que muestran algún grado de antidanielismo.
No. Sólo que yo esté loco…
Ética y Transparencia, Dora María Téllez, Hugo Torres…
Pero ésos son políticos connotados, hombré…
Pero nunca lo he oído decirle cosas parecidas a los del otro lado.
Ya no te conté que traigo recio al del INSS, ya no te conté que traigo recio al Ejército, a la Policía… Yo reparto coyunda por parejo.
¿Al presidente Ortega le ha hecho alguna recomendación?
Sí, claro que sí. Blandengue, le dije con eso de la embajadora (Eva Zetterberg). Daniel Ortega fue blandengue con (Paul) Trivelli (ex embajador de Estados Unidos en Nicaragua).
¿Usted habría sido mucho más duro?
Claaaro. Yo a Trivelli lo hubiera corrido hace rato. Daniel Ortega es un flojo en eso. Vos tenés que estar seguro que si a vos te violan tus derechos humanos, ahí voy a estar yo. Y que no te quepa ni la menor duda. No es demagogia. Y lo voy a hacer más, y ponelo, porque soy sandinista.
¿Y cuando sea su partido quien viola los derechos humanos?
Ideay, tengo que decir que mi partido viola los derechos humanos.
¿Y hasta ahora no ha pasado eso?
Nunca me han venido a denunciar nada de eso.