El ministro de Educación, Miguel De Castilla, rechazó ayer las declaraciones del Obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Jorge Solórzano, quien advirtió que el Gobierno retirará el respaldo económico a los mil colegios subvencionados que funcionan en todo el país.
“Me voy a ver en la necesidad de desmentir a uno de mis pastores. Me da mucha lástima, mucha pena, porque mentiras así (...) traen mucho desasosiego en las familias nicaragüenses (...) lo que más me entristece es que haya sido un pastor de la Iglesia el que dio la noticia que es absolutamente falsa, absolutamente falsa”, afirmó el alto cargo.
El funcionario señaló que en los últimos seis meses ni siquiera ha tenido contacto con “ninguno de los dignatarios de la Iglesia católica, sobre ningún tema referido a las escuelas subvencionadas”.
Asimismo, De Castilla dijo que las únicas personas que podrían anunciar dicha resolución serían él o el Presidente de la República, Daniel Ortega, pero hasta la fecha no se ha considerado esa decisión.
“Es una decisión de la Dirección Superior del Mined, es una decisión que si algún día se tomase tendría que verse involucrado el Presidente de la República”, afirmó.
“NO HAY MALA VOLUNTAD”
Por su parte monseñor Eyling Castro, Vicario de Educación, quien se encuentra en Roma, expresó vía telefónica que no existe “mala voluntad” de parte del Gobierno y “mucho menos que exista una suspensión” de la ayuda que el Gobierno entrega para el pago de maestros, cifra que para este año alcanza los 15 millones de córdobas.
“No existe ninguna suspensión, lo que sí se va a hacer es que a todos (colegios y maestros) se les ha pedido información y las escuelas que no han dado información se les va a retener (la ayuda). Ha sido un problema de administración, no es un conflicto de Gobierno”, afirmó Castro, quien explicó que antes de viajar a Roma, firmó ese compromiso con la viceministra de Educación, Milena Núñez.
El compromiso pretende una reorganización de la documentación de los maestros, quienes al ser pagados con dinero del Estado, pasan a convertirse en empleados directos del Ministerio de Educación (Mined).
La documentación, según Castro, solicitada a los maestros, es el número de Seguro Social, carta de trabajador activo del centro, título, antigüedad y bachiller, así como presentar documentos que demuestren finalizó sus estudios como profesor.
“Lo que pasa es que hay algunos (maestros) que no la han entregado y es una forma de presionar, porque si no entregan, no hay ayuda. Los nicas todo lo dejamos a última hora y es una forma de poder presionar. No es ninguna mala voluntad del Gobierno. Incluso yo mismo firmé una carta donde dice que si no entregan sus documentos no se les dará ayuda”, indico.
De parte de las autoridades evangélicas no hubo reacción.