Una doble tragedia ocurrida la noche del miércoles sacudió a la población leonesa, cuando Pedro Simeón Santana Picado, de 60 años, mató a su propia hija de 14 años, Maura Isabel Santana Ruiz, y luego, el victimario se suicidó.
Según fuentes oficiales, la denuncia la interpuso Pedro Joaquín Estrada Santana, de 20 años, hijo del ahora occiso. El muchacho expresó que al llegar a la casa de su padre vio que la puerta estaba cerrada, por lo que llamó a su progenitor. Pero al no recibir respuesta, empujó la puerta, encontrando a su padre colgado de un mecate.
Dos horas después la guardia operativa de la Policía y forenses del Instituto de Medicina Legal de León asistieron a la comarca El Convento, ubicada a tres kilómetros de la ciudad. Estando en el lugar de los hechos, procedieron a las investigaciones del caso, encontrando primero un hombre ahorcado.
Benito Rafael Lindo Centeno, médico forense del Instituto de Medicina Legal de León, dijo que a las 12:20 de la madrugada de ayer encontraron suspendido de la solera de su propia casa a Pedro Simeón Santana Picado, luego procedieron al levantamiento del cadáver y posteriormente inspeccionaron el lugar.
MACABRO HALLAZGO
Una vez dentro de la casa de habitación donde Santana Picado se quitó la vida, los forenses y la Policía vieron que “no había desorden en el lugar ni huellas de violencia, pero el cuerpo presentaba manchas de sangre, nos llamó poderosamente la atención. En mi interior pensaba que producto del ahorcamiento este señor había vomitado sangre”, dijo Lindo Centeno.
Pero al revisar detenidamente, los agentes y el médico forense abrieron la puerta donde se encontraba la menor Maura Isabel Santana Ruiz, encontrándola cubierta con una sábana pero en medio de un charco de sangre.
“Al levantar el cuerpo de Maura, descubrimos que la niña estaba fallecida, bajo un charco de sangre que le salía de su cabeza. Al examinarla encontramos que la menor presentaba una herida penetrante por arma blanca en la región supraclavicular interna a nivel del cuello, seccionando la tráquea. Esto me ha dejado impresionado, nunca me había encontrado esta situación”, dijo Lindo Centeno.
El médico forense dijo a LA PRENSA que la muerte de la menor y de Santana Picado, estuvo precedida de un supuesto abuso sexual en contra de la niña por parte de un sujeto aún no identificado, lo cual fue denunciado ante la Policía Nacional.
Este hecho generó un estado depresivo en Santana Picado y quiso matar al hombre que había violado a su hija.
Alicia del Socorro Vargas Pozo, vecina de las víctimas, en ese entonces observó que la menor tenía un morado en el cuello “como chupete”. Vargas le preguntó a la niña qué le había pasado, y la menor le contestó que un hombre la acostó en el catre dentro de la casa, le quito la ropa y la violó, prometiéndole que se la llevaría a Guatemala o Costa Rica y que se iba hacer cargo de ella.