El peligroso huracán Ike amenaza este fin de semana a una Cuba todavía no repuesta del paso de otro ciclón, el Gustav, que hace ocho días destruyó o dañó 140,000 viviendas y causó grandes pérdidas en la agricultura y en infraestructuras.
La Defensa Civil dictó la Fase de Alerta Ciclónica a las 16.00 locales (20.00 GMT) para las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey, Villa Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Matanzas.
“Estos territorios deben considerar que Ike puede afectar el país como huracán de gran intensidad, por lo que las medidas de protección que se adopten deben corresponderse con estas características”, señala un comunicado oficial.
Poco antes el Instituto de Meteorología (Insmet) pidió a los habitantes de las seis provincias del oriente mantenerse vigilantes ante la llegada del ciclón en la noche del domingo.
“Ike es un peligroso huracán que se está aproximando a la costa norte oriental de Cuba. Las provincias desde Guantánamo hasta Camagüey deben mantenerse muy atentas”, indicó el Insmet en un Aviso de Ciclón Tropical.
huracán pasarÁ por haití
El Ike es ahora un huracán de categoría cuatro en la escala de intensidad Saffir-Simpson de cinco, con vientos máximos sostenidos de 215 kilómetros por hora, y se mueve en dirección al oeste-suroeste a 24 kilómetros por hora.
Según informó en Miami el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, el ciclón alcanzará este fin de semana las Bahamas, Turcos y Caicos, Haití, la República Dominicana y Cuba, antes de entrar en el Golfo de México.
Según su rumbo y velocidad actuales, el Ike puede entrar en territorio cubano por el litoral norte de la provincia de Las Tunas en la noche del domingo.
El pasado sábado el huracán Gustav arrasó las provincias del occidente de Cuba, especialmente la Isla de la Juventud y Pinar del Río, con categoría cuatro y rachas de viento de 340 kilómetros por hora, según el Insmet.
Según cálculos oficiales, el Gustav, aunque no causó ninguna muerte en Cuba, dejó unas 140,000 viviendas dañadas parcial o totalmente, así como alrededor de 550 escuelas, centros sanitarios y de servicios públicos, mientras que miles de hectáreas de cultivos quedaron destrozadas.
Además, hay millares de toneladas de alimentos de reserva perdidos e importantes daños en las redes de carreteras y en los tendidos eléctricos y telefónicos del occidente de este país de 12.2 millones de habitantes.
Daños a plantaciones de tabaco
Más de 5,000 almacenes dedicados al secado de hojas de tabaco en Pinar del Río fueron destrozadas o sufrieron daños por el paso del Gustav, según informó el periódico oficial Granma.
Las autoridades cubanas se han esforzado en las tareas de reconstrucción de viviendas en el occidente de la isla, a un ritmo de 850 diarias, y ya han logrado restablecer gran parte de los servicios de electricidad y telefonía en Pinar del Río y la Isla de la Juventud.
La ausencia de muertes en Cuba por el Gustav y que sólo hubiera siete heridos o lesionados se debió en buena parte a un despliegue de la Defensa Civil y otras autoridades para evacuar preventivamente a casi medio millón de cubanos y turistas extranjeros de zonas con riesgo de inundaciones o deslizamientos de tierra.