La reanudación de las conversaciones entre Nicaragua y Estados Unidos para la destrucción de 600 cohetes Sam-7 en poder del ejército nicaragüense dependen del presidente Daniel Ortega, afirmó hoy el canciller en funciones, Manuel Coronel Kautz.
El funcionario dijo a la AP que Nicaragua sigue abierto a abordar cualquier tema con los Estados Unidos, pero el caso de los misiles "lo maneja el presidente y yo no puedo adelantar nada en ese sentido".
Recordó que cuando el nuevo embajador estadounidense Robert J. Callahan presentó la semana pasada cartas credenciales a Ortega, éste le manifestó "estar dispuesto hablar de todo" en el marco de "unas relaciones "de respeto mutuo".
Callahan afirmó ayer que su país deseaba "reabrir las negociaciones, para discutir qué podemos hacer en cuanto a los misiles y al equipamiento médico".
Ortega había iniciado hace meses pláticas con Estados Unidos para destruir unos 651 cohetes Sam-7 tierra aire de su arsenal de 1.051 a cambio de medicinas y equipos médicos.
Pero el gobernante cambió recientemente de opinión y dijo que los preservaría para defender a su país de una eventual agresión de Colombia, con la que tiene un diferendo limítrofe en el Mar Caribe.
Ortega argumenta que Colombia mantiene fragatas en aguas que le corresponde a su país. El caso está en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.