Autoridades de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), señalaron ayer que a pesar de que la empresa distribuidora de energía Unión Fenosa extendió el plazo para que grandes consumidores que están en situación ilegal o por alguna razón están sustrayendo energía de forma indebida, legalizaran su situación, la afluencia de éstos es mínima.
Gonzalo Salgado, representante de la Red, manifestó que en su mayoría son los clientes domiciliares los que están buscando cómo legalizar su estado, y los grandes consumidores se están quedando callados.
“La gente de los barrios que se encuentra en situación ilegal, ya sea por falta de inversión de la empresa o por razones económicas, es la que se está acercando para legalizar. Sobre todo los comerciantes de los pequeños negocios como las pulperías. El grueso de los ilegales, donde se han detectado los grandes fraudes y robos energéticos, ni si quiera están temerosos”, indicó.
Aunque Salgado señaló que el fraude energético se da en los sectores empresariales e industriales fuertes del país, no especificó nombres.
“Hay gente de alto nombre y cargos que evaden el pago de la factura energética. Cuando son amonestados por la empresa, con una simple llamada resuelven. Creo que esta vez la Ley para la Distribución y uso Responsable del Servicio Público de Energía Eléctrica debe ser aplicada y dejar de señalar a los humildes”, especificó.
Jorge Katín, gerente de Comunicaciones de Unión Fenosa, dijo que la distribuidora como promedio detecta y remite a su laboratorio de pruebas entre 15 y 20 medidores de consumo de energía alterados.
“Se amplió el plazo, pero los grandes consumidores del sector industrial no se han reportados. Nosotros seguimos ejerciendo las inspecciones y si el cliente no se reporta y encontramos fraude, será sancionado conforme a la ley, que fue hecha para sancionar a este sector de consumidores”, especificó.
Salgado se mostró satisfecho con la visita al Laboratorio de pruebas de Fenosa, donde comprobaron que existen los equipos necesarios y un inspector del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) verificando el proceso de revisión de medidores de consumo de energía.