Si las cifras cuadran, unos siete mil perlines de los 22,000 que donó el Gobierno de Venezuela desde noviembre pasado, se habrían entregado ya a los damnificados por el paso del huracán Félix, que azotó a la RAAN (Región Autónoma Atlántico Norte) en septiembre del año pasado.
El gobernador de esa región, Reynaldo Francis, declaró que cerca de un 30 por ciento de los perlines han sido entregados a las zonas afectadas por el desastre.
Francis, días atrás, aseguró que para la entrega de los perlines se priorizó a las escuelas e iglesias que resultaron afectadas por los vientos de más de 200 kilómetros por hora del ciclón.
Sin embargo, las afirmaciones de Francis son puestas en entredicho por miembros de la coordinadora social de la RAAN, que aseguran que los perlines siguen oxidándose en los predios de la Empresa Nacional de Puertos (EPN), donde fueron depositados meses atrás.
“Esos perlines no han sido distribuidos. Nosotros hacemos monitoreo en 30 comunidades de las que resultaron afectadas y en ninguna de ellas han recibido perlines”, dijo Lottie Cunningham, vicepresidenta de la Coordinadora Social y directora del Centro Jurídico de Derechos Humanos de la Costa Atlántica (Cejudhcan).
“Todo está politizado”, agregó Cunningham, refiriéndose a la forma en cómo se ha distribuido la ayuda en la región.
Aseguró que la Coordinadora ha intentado saber cuántos fondos ha recaudado el gobierno regional para atender la reconstrucción, pero ha habido mucho sigilo.
LA PRENSA EN LA RAAN
Durante un recorrido de siete días que hizo LA PRENSA en la región, en la cual visitó por lo menos 10 comunidades, se constató que no ha habido mayor distribución de los perlines.
Comunidades como Tuapí, 21 kilómetros al norte de Bilwi, son de las pocas que se han beneficiado con los perlines.
El techo de la escuela que actualmente se reconstruye será montado sobre los perlines.
El gobernador ha argumentado, que la entrega masiva de los perlines se frenó, en parte, porque hubo rumores de que la gente los estaba vendiendo, y en parte porque la población miskita no tiene la cultura de construir con este tipo de materiales.
Para reconstruir las viviendas el gobierno regional ha entregado, mayoritariamente, láminas de zinc.
Funcionarios del Sinapred (Sistema de Nacional de Atención y Prevención de Desastres) declararon que inicialmente se entregaron 12 láminas de ocho pies, pero la meta es entregar 20 láminas a cada familia.
“La verdad es que no se ha entregado ni una sola casa construida por el gobierno regional”, afirmó Javier Williams, ex vicecanciller y miembro de la sociedad civil.
“Las casas que se han entregado en comunidades como Betania y Auhya Pigni han sido construidas por ONG”, aseguró Williams.
Organizaciones como Hábitat Internacional construyeron 150 de las 155 casas que se cayeron en la comunidad Auhya Pigni, que se localiza carretera al municipio de Waspam.
Funcionarios del Sinapred explicaron que los perlines permanecen en los predios de EPN. Para evitar el sarro fueron pintados y cubiertos con plásticos.
Un año después del paso del huracán Félix, se estima que se ha resuelto un 30 por ciento de la emergencia.
El ciclón causó destrozos en más de 20,000 viviendas y en unos 500 kilómetros de caminos. La destrucción alcanzó puentes e infraestructura como escuelas e iglesias.
“Lo que pasa aquí realmente da mucha tristeza, porque a nadie le han dado los suficientes materiales para reconstruir”, apuntó Williams.