Las lluvias continuas que iniciaron la noche del miércoles causaron mayores estragos en León, donde se confirmaron alcantarillas colapsadas, carreteras deterioradas, calles anegadas y ríos desbordados.
En general, todo el Pacífico de Nicaragua ha estado recibiendo las lluvias de manera casi constante desde la semana pasada.
Sin embargo, los departamentos de León y Chinandega son los que mayores acumulados de agua han mostrado. Sólo ayer superaron los 100 milímetros en cada uno, según las autoridades de Meteorología.
A León le llovieron 110 milímetros de agua en sólo tres horas, desde las 12:00 m. hasta las 3:00 p.m., lo que causó más daños que todos los días de lluvia anteriores.
El Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) no confirmó el ahogamiento de dos personas en El Jicaral, y tampoco la posibilidad de evacuar el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales, de León, donde las tuberías de aguas pluviales resultaron dañadas.
La Defensa Civil confirmó que el Centro de Operaciones de Desastres se activó desde ayer por la tarde en León, con 35 miembros del Ejército de Nicaragua, los Bomberos y la Cruz Roja, para actuar en cualquier emergencia, ya que las lluvias podrían continuar igual de extensas hoy viernes.
Los daños preliminares oficiales del Sinapred y de Defensa Civil informaron de anegaciones en los barrios La Cuchilla, San Jerónimo, El Jadiat y Rommel Sánchez, donde colapsó el sistema de drenaje. El puente Palermo, que comunica Poneloya con León, fue desbordado y se cortó el tránsito. Los tramos León-Izapa y el kilómetro 90 de la Carretera Panamericana, entre León y Chinandega, se deterioraron y se redujo el tránsito vehicular. El río Tamarindo rebasó el puente Sinecapa.
Las autoridades contabilizaron 255 familias albergadas en siete barrios, equivalente a 847 personas. También fueron evacuados los pacientes del segundo piso del hospital local.
En Managua, a pesar de que los daños ocasionados por las lluvias han sido mínimos, las autoridades municipales advirtieron que no tienen capacidad económica para enfrentar las consecuencias de un invierno fuerte.
El Vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena, recordó que Managua es una de las ciudades más vulnerables por su viejo sistema de drenaje pluvial y por la deforestación en las zonas altas de la ciudad.
“Esperamos que no haya daños como el de la pista Suburbana (donde en mayo pasado, el pedazo de carretera fue arrastrado por las escorrentillas), porque no tenemos suficientes recursos como para hacerle frente a una emergencia de ese tamaño”, dijo Leiva Orochena, quien recordó que la comuna trabaja conjuntamente con el Sinapred y Defensa Civil.
Hasta el momento, las fuertes lluvias caídas en los últimos dos días no dejaron daños graves a los capitalinos, según el informe de la comuna.
MANAGUA SIN DAÑOS
Hasta la fecha, pese a las precipitaciones pluviales, la comuna y las entidades de emergencia no se han activado y tampoco ha habido necesidad de evacuaciones y de otras intervenciones de emergencia.
Las obras de mitigación en la pista Suburbana y en el Hospital Manolo Morales causaron su efecto y evitaron las históricas inundaciones que ocurrían en esas zonas en cada periodo lluvioso, evaluó el Vicealcalde.
Como una forma de evitar mayores daños a la vulnerable infraestructura de Managua, la comuna capitalina también levantará un muro perimetral en el sector norte de la pista El Dorado, para evitar mayores daños con las vías, informó.
Donde sí se reportaron daños fue en el municipio de San Rafael del Sur, donde 107 casas de cinco comunidades resultaron anegadas por la crecida del río Masachapa hace dos días.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó que las condiciones del tiempo podrían continuar hoy igual que ayer, ya que la influencia de la zona de convergencia intertropical se mantendría inalterable sobre Nicaragua.
Salvadora Martínez, directora de Meteorología Sinóptica, advirtió que se debe tener especial cuidado con las lluvias provocadas por la zona de convergencia intertropical, ya que éstas suelen ser más fuertes en horas de la noche que durante el día.