El abogado del vigilante del taller donde Natividad Canda fue atacado por tres perros, Gregory Chávez, no sólo pidió al Tribunal absolver “por certeza” a su defendido, sino que además aseguró que Luis Guillermo Hernández fue un “héroe” al “rescatar” al nicaragüense de las fauces de los animales. Para él la acción de Hernández no recayó en falta de auxilio, sino en un “rescate”.
“Don Luis es un héroe porque salvó a Natividad en una labor conjunta con la Policía. Ni don Fernando (Zúñiga, dueño de los perros) ni don Luis estaban tratando que alguien muriera. Se logró el rescate y llevarlo al hospital. No se sabe qué procedimiento usó el hospital” para asistir al nicaragüense y evitar que muriera, dijo Chávez, insinuando responsabilidad de los médicos de Cartago que atendieron a Canda, el día de su deceso.
En sus conclusiones, Chávez defendió y pidió absolución del vigilante Hernández, en una comparecencia folclórica en la que terminó exaltando la figura de Rubén Darío y parafraseando el conocido poema Margarita.
Aunque en más de una ocasión Chávez provocó risas entre el auditorio por sus gestos y frases en sus conclusiones, también mereció un llamado del Tribunal por atacar frontalmente a sus colegas de la parte querellante, principalmente a Luis Fernando Sáenz, el abogado de la madre de Canda.
“La acusación es producto de la imaginación. Ni que don Luis fuera (el increíble) Hulk. No podía tomar los perros y lanzarlos al Irazú (volcán de Costa Rica). No se pudo hacer nada”, ironizó Chávez.
El abogado insistió en descalificar a Natividad por el estado de indigencia en que vivía, su supuesta adicción a las drogas, e insinuó que se había metido por la parte del taller donde fue atacado por los animales en noviembre de 2005, con la intención de robar. “(Canda) no es Santa Claus para meterse a un lugar sin ser invitado, sin permiso y saltando un muro”, dijo.
Chávez especuló que Canda y al menos cuatro personas más, incluidos Denis Arias “Banano” y Américo Quesada, idearon un “plan” que puso en riesgo la integridad del vigilante.