Con un decreto ejecutivo, el presidente Daniel Ortega aumentará el número de comisionados generales de la Policía Nacional, al pasar de cuatro a siete oficiales superiores en esa institución. El anuncio se realizará hoy, con motivo del 29 aniversario de la institución, se conoció de forma extraoficial.
Uno de los ascendidos es el consuegro del presidente Daniel Ortega, el jefe de Seguridad Pública y hasta ahora comisionado mayor Francisco Díaz. Esto lo coloca en primera fila, en el orden de sucesión a la jefatura policial, una vez que a la actual Directora, Primera Comisionada Aminta Granera, le corresponda el retiro de la institución.
Los otros dos comisionados mayores que serán promovidos hoy, serán el jefe de la Policía de Managua, Róger Ramírez Guzmán y la jefa de las Comisarías, Mercedes Ampié.
Esta última fue ascendida a comisionada mayor durante el acto del 28 aniversario de la Policía, lo que significa que es la oficial superior con menor tiempo de contar con ese grado.
Los nuevos ascensos “cayeron como un nuevo balde de agua fría” a lo interno de la Policía, indican las fuentes extraoficiales.
De acuerdo a fuentes extraoficiales, sin embargo, no hubo tal propuesta de ascenso por parte de la jefatura, sino que todo fue una decisión de parte de la Presidencia de la República, de ascender a los tres funcionarios.
Según la ley, el grado de Comisionado General es otorgado por decisión del Presidente de la República.
“Los tres son incondicionales del Presidente (Ortega)”, dijo una fuente que aseguró que hasta ayer fue informada la propia jefa de la Policía.Extraoficialmente se conoció que la Ley 228, Ley Orgánica de esa institución, tiene algunas debilidades en cuanto a la regulación de la cantidad de comisionados generales con que puede contar la institución, de lo que se aprovechó el Ejecutivo para hacer los cambios a su conveniencia.
Los argumentos esgrimidos por las autoridades han sido de que la presión por promoción que viene de abajo, les lleva a elevar la jerarquía de varias direcciones.
Durante el acto del 29 aniversario se contempla, además, el ascenso de 20 comisionados, a comisionados mayores.
DIAZ PRONTO SERÁ SUBDIRECTOR
La jefa de Relaciones Públicas de la Policía, comisionada mayor Vilma Reyes, se limitó a señalar que esto no representa retiro entre los oficiales.
No obstante, las fuentes sostienen que esto coloca a los tres oficiales en posición de espera, pues aparentemente ya existe una decisión de parte del Poder Ejecutivo, de retirar a dos de los actuales comisionados generales que ocupan cargos como subdirectores.
Según las fuentes, Díaz y Ramírez son los candidatos previstos para reemplazarlos una vez que éstos dos oficiales superiores sean retirados, antes de que concluya el período de Granera.
Y una vez que concluya el período de ésta, Díaz, que ya entonces será subdirector, podrá ser nombrado nuevo titular de la Policía Nacional.
UNA VERSIÓN MÁS “AMABLE”
De forma extraoficial se conocen los argumentos de las autoridades policiales, que indican que la presión de oficiales con el grado de comisionado que esperan promover a comisionado mayor y el retraso en una reforma a la Ley 228, Ley Orgánica de la Policía, ha llevado a esta decisión.
Otras fuentes manifestaron que esto debe interpretarse como una decisión de ascender para no forzar el retiro de oficiales.
CAMBIO EMPEZÓ AL INICIAR EL AÑO
Y aunque las fuentes indican que la salida más aceptada para la jefatura policial, era al tiempo que se elevaba la jerarquía de las direcciones nacionales a direcciones generales, también la creación de un grado intermedio entre comisionados mayores y comisionados generales, esto no ha sido logrado, pues no han conseguido una reforma a la Ley 228.
No obstante, las fuentes indican que el trasfondo es otro, pues los cambios a lo interno de la Policía empezaron a registrarse desde inicios del año con el retiro de los cinco comisionados mayores, considerados allegados a la actual jefa policial, y no aceptados por el presidente Ortega, pese al alto reconocimiento a su labor profesional, desempeño apegado a Derecho y cuyas posibilidades de ascenso en el escalafón de mando no estaba agotado.
En el Cuarto Informe de Gestión del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) se plasma ese hecho como una de las crisis que en el primer semestre del año existió en las relaciones entre la jefatura de la Policía con el Ejecutivo.
“La lectura que algunos expertos consultados dan a este hecho, tiende a concluir en dos primicias muy importantes: la primera indica que se debe a una expresión viva de posibles pugnas internas en el seno de la Policía Nacional, las cuales estuvieron “dormidas” durante los últimos 16 años, pero que revivieron con el retorno de Daniel Ortega al poder. Y, la segunda, demuestra que la “luna de miel” que existió al inicio de este periodo gubernamental entre la institución y el Ejecutivo llegó a su fin, por los réditos políticos que deja a la imagen el hecho de estar al frente de una institución con legitimidad social”, refiere el IEEPP.