Esperanza Guevara, hermana de Alejandro Guevara, uno de los héroes y mártires sandinistas, califica la llegada del poeta Ernesto Cardenal a Solentiname, como “una bendición de Dios”.
Al salir al paso de los señalamientos que le hacen al sacerdote y a la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, que ella administra, reseñó que entre los logros obtenidos con su presencia destaca el aspecto educativo. Menciona que a través de la asociación mantienen nueve plazas de maestros para primaria, un colegio de secundaria, los cursos los hacen por encuentros y para ello les garantizan el recorrido y alimentación a profesores y alumnos. Esa asociación también donó el terreno para el centro de salud, y las casas de 24 familias que residen en el pueblo El Refugio.
Para Guevara fue el religioso y poeta quien llegó “a poner a Solentiname en el mapa de Nicaragua, porque era tan desconocido que no existía”.
“El poeta nos llegó a descubrir como ciudadanos a Solentiname y a darnos respuesta; no solamente cristianas sino como seres humanos”.
El miércoles Nubia Arcia, viuda de su hermano, junto a otras dos personas oriundas de Solentiname, acusó a Cardenal ante la Procuraduría de la Defensa de los Derechos Humanos de adueñarse de manera ilegal de grandes extensiones de terrenos, para luego venderlos a extranjeros.
¿ARCIA ES UTILIZADA?
Guevara estima que Arcia está siendo utilizada, al igual que lo hacen con la memoria de su hermano. “Yo le digo, lo ponen a uno entre la espada y la pared, porque sí, yo seguiré siendo sandinista, por supuesto, pero una cosa es ser sandinista (...) la política pasa, el poder pasa, todo pasa, pero la realidad y la verdad siguen siempre”, sostuvo.
Guevara recordó que cuando Cardenal formó su asociación, “se desprendió de su terreno que se lo compró al papá del Fiscal General de la República (Julio Centeno)”. En esa época la asociación la administraba su hermano Alejandro Guevara.
Guevara refiere que al morir su hermano Alejandro, “Nubia (Arcia) no sé si se confunda, algo le pasa, y cree que ella debe ser dueña de todas las cosas de la Asociación”.
Señala que Arcia empezó el reclamo, pero el padre Ernesto Cardenal decide entregarle 40 manzanas de su propiedad para no entrar en litigio con ella, pese a que al resto de los familiares de héroes y mártires no le cedió nada.