La pesista Karla Moreno, que hace una semana denunció que su entrenadora en los Juegos Olímpicos de Beijing, Elsa Caldera, no tuvo un comportamiento adecuado, se ha retractado a través de una carta enviada a la Federación de Pesas.
En una primera misiva, Moreno reveló que Caldera tomó licor durante la cita deportiva y no cumplió con su trabajo como entrenadora. Incluso, la acusó de mala actuación en la justa.
No obstante, tras una reunión de la Federación de Pesas, el sábado pasado, en la que no encontraron suficientes pruebas para sancionar a Caldera, la pesista pide ahora que le perdonen por las “incomodidades y problemas causados por mis declaraciones”, dice.
“No fue mi intención perjudicar sus labores, reciban mis respetos y mis disculpas. Reconozco que mi actuar no fue el correcto”, añade en la carta.
Moreno promete además no cometer el mismo error. “No planeo inmiscuirme más en problemas de esta índole. Me dedicaré netamente a levantar pesas”, afirma la atleta.
Esta nueva postura de Moreno dista mucho de la expresada en su primera carta: “Dependiendo de cómo atiendan mis quejas, decidiré si prepararme para los próximos Juegos Centroamericanos o retirarme de este deporte”, dijo.