Hace 15 años nació la Comisión Nicaragüense de Ayuda al Niño con Cáncer (Conanca), una institución con una importante misión dentro de la sociedad nicaragüense: que los niños con cáncer tengan la oportunidad de sobrevivir a esta dolorosa enfermedad. Y lo han logrado. Desde entonces la comisión ha salvado 960 vidas y sigue contando. Su lucha aún continúa, pero la carga es pesada y necesita de la ayuda de todos los nicaragüenses.
Mañana se realizará el Telehablatón Conanca 2008 Danos lo que puedas dar. La cita será a partir de las 10:00 a.m. en Metrocentro. Ahí lo estarán esperando para que usted colabore con esta causa.
TRES MILLONES ES LA META
Conanca se ha propuesto recaudar tres millones de córdobas, pero Amalia Frech, presidenta de la comisión, dijo que esperan superar la meta para seguir apoyando a los niños con cáncer. “Todo el apoyo de Nicaragua ha sido para las vidas de muchos niños, los aportes que consigamos se verán en las vidas de muchos más”, expresó Frech, cuya hija falleció a causa de esta enfermedad.
Actualmente se atienden mil 250 niños y niñas con cáncer en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”. El costo anual de quimioterapia, y otros medicamentos en general, es de 350 mil dólares y gracias a los esfuerzos de Conanca y sus donantes, Nicaragua ocupa el tercer lugar de sobrevivencia de niños con cáncer en Centroamérica y el Caribe.
AYUDA NECESARIA
El Telehablatón que se realiza mañana desde las 10:00 a.m. hasta las 8:00 p.m. es necesario para recaudar el suficiente dinero para todos los gastos que cubre la comisión.
Conanca asegura toda la quimioterapia solicitada por el departamento de hematooncología del Hospital Infantil “La Mascota”, antibióticos, tomografías y exámenes especiales.
También desarrolla el programa del Payaso Hospitalario para la diversión de los niños, apoya programas psicosociales, brinda apoyo económico a los padres de niños enfermos, ofrece becas de estudios a jóvenes sobrevivientes, apoya un programa de diagnóstico temprano del cáncer, entre muchas otras labores.