María José Catón Solórzano, de 20 años, madre del bebé que falleció recientemente en el Hospital Amistad Japón-Nicaragua, de Granada, insiste en denunciar que no recibió una adecuada atención médica al momento de su parto.
El bebé de esta joven falleció el lunes reciente, tras una gravedad de siete días. Según el director del hospital Japón, Juan Barrios Quiroz, el recién nacido aspiró el líquido amniótico al nacer, por lo que fue ingresado en neonato bajo cuidados especiales.
La joven madre no recibió del hospital el epicrisis del niño ni el de ella, solamente la hoja de defunción del bebe. Esta hoja carece de firma, sólo tiene el sello del hospital.
La afectada ha denunciado que su parto debió ser atendido por medio de cesárea, tal como se lo habían valorado en el centro de salud El Rosario, pero refirió que en el hospital le dijeron que una cesárea era muy cara.
LE ORDENAN ULTRASONIDO
“El doctor Menocal me examinó la mañana del 25 que llegué al hospital a pasar la última consulta y me dijo que el niño andaba los latidos cardíacos muy bajos y que ese parto se me había retrasado 15 días”, dijo la muchacha.
Recordó que esa mañana el médico le indicó un ultrasonido y le sugirió que fuera a su clínica privada, porque no confiaba en los otros ultrasonidos realizados en otras clínicas.
Según la afectada, regresó al hospital a la medianoche del 25 presentando sangrado abundante y de sala de emergencia la llevaron a sala de Alto Riesgo Obstétrico (ARO). “Sólo me decían que durmiera y nadie me examinó”, asegura.
Según el director del hospital, hasta ahora la familia no ha hecho una denuncia formal por escrito ante las autoridades competentes para dar curso a la investigación y tomar las medidas administrativas correspondientes.
Dijo que había antecedentes de que el bebe venía con el cordón umbilical alrededor del cuello, según los análisis del ultrasonido, pero asegura que ese tipo de casos pueden manejarse por medio de parto natural y no por cesárea.