Con la entrega simbólica de algunas armas artesanales a la directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, se selló la desmovilización de por lo menos 600 jóvenes, integrantes de grupos organizados en varios barrios de Managua.
Con esta actividad realizada en la cancha de Villa Revolución, se inauguró la reunión de los jefes y jefas de Policía de la región.
Granera manifestó que aún quedan en el país unos 60 grupos de jóvenes en riesgo. Pero manifestó que la incidencia de estos grupos juveniles en la actividad delictiva registrada en el país ha disminuido.
Mencionó Granera que en los últimos años en el país se han integrado a la sociedad unos ocho mil jóvenes en riesgo.
“Creo que éste es uno de los esfuerzos de Nicaragua, que es un modelo para el resto de países de Centroamérica”, indicó la jefa policial. Anunció que espera compartir con los jefes de la región las experiencias y definir los planes que de forma conjunta implementaran en el área.
El jefe de Asuntos Juveniles, comisionado Juan Ramón Gámez, presentó un informe del trabajo desarrollado.
Explicó que el trabajo lo desarrollaron en barrios considerados vulnerables, en varias zonas de Managua. Para ello, esa dirección coordinó acciones con otras especialidades de esa institución e instituciones estatales y organismos no gubernamentales que atienden a los jóvenes para alejarlos de las drogas, alcohol y de la violencia.