Utilizar concreto hidráulico para la construcción de las carreteras más transitadas del país es la alternativa tecnológica que pretende utilizar el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), para garantizar la durabilidad de las obras y ahorrar dinero en su mantenimiento.
Una de las carreteras que se contempla construir este año, utilizando esta modalidad, es el tramo de 68 kilómetros Nejapa-Izapa, que es financiado con fondos del programa Cuenta Reto del Milenio.
Ayer fueron abiertas las ofertas de licitación de este proyecto, donde participaron cinco empresas constructoras, dos de ellas de capital nacional. Este proyecto fue dividido en las siguientes etapas: Nejapa, comarca Santa Ana, comarca Ojo de Agua y el empalme de Izapa. El costo de la obra supera los 60 millones de dólares.
El Ministro del Transporte, Pablo Fernando Martínez, explicó que la ventaja del concreto hidráulico es que permite menos desgaste de la vía, soporta mayor cantidad de peso y el mantenimiento que requiere es mínimo.
“El concreto hidráulico una vez que alcanza su resistencia, puede aguantar hasta 20 años sin mantenimiento, esto te permite ahorrar dinero. En cambio cuando utilizamos asfalto en menos de dos años hay que comenzar a dar un tratamiento que garantice su durabilidad”, especificó.
SÓLO REPARARÁN
El funcionario se refirió a la reparación del tramo Malpaisillo-San Isidro, que está en muy mal estado. Indicó que para ejecutar esta obra se cuenta con cinco millones de dólares.
“Vamos a reparar ese tramo para que sea transitable, porque para el presupuesto que tenemos es muy bajo”, señaló.