La tormenta tropical Hanna dejó sin electricidad al sur de las Bahamas ayer, mientras autoridades desde Nassau hasta Carolina del Sur avisaban sobre posibles evacuaciones a medida que la precipitación se dirigía al norte y adquiría fuerza de huracán.
La tormenta, con vientos de 95 kilómetros por hora, viró hacia el noroeste después de mantenerse durante días cerca de Haití, donde provocó inundaciones que mataron a 26 personas, aunque otras fuentes de ese país aseguran que la cifra de muertos por esta tormenta llega ya a 61.
A medida que Hanna se colocaba en el centro del archipiélago del Atlántico, los habitantes de las islas se preocupaban también por otras dos tormentas que se aproximaban: el huracán Ike y la tormenta tropical Josephine.
Ike se convirtió ayer en un peligroso huracán de categoría tres en el Atlántico, con vientos sostenidos cercanos a los 185 kilómetros por hora. Ike se convirtió así en el tercer huracán sumamente intenso de la temporada en el Atlántico, en la que ha habido cinco huracanes en total. Bertha y Gustav fueron los otros huracanes de grandes proporciones.
Ike estaba ayer a poco más de mil kilómetros al este-noreste de las islas del Sotavento. Avanzaba al oeste-noroeste, pero el Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami, reveló que todavía es pronto para determinar si Ike amenazará alguna costa.
HAITÍ MÁS CASTIGADO
Sólo unas pocas de las 700 islas de las Bahamas están habitadas, pero se encuentran a nivel del mar y carecen de protección natural.
En el sur, Hanna dejó sin electricidad a la isla de Mayaguana y forzó el cierre de aeropuertos pequeños, incluidos los de las islas Long y Acklins.
En República Dominicana, las autoridades reportaron que más de 10 mil personas fueron evacuadas como medida de precaución ante las lluvias dejadas por Hanna, mientras informes oficiales contradictorios reportaron la desaparición de una embarcación en el Océano Atlántico que iba rumbo a Puerto Rico con un grupo de personas.
Los meteorólogos señalaron que Hanna podría llegar a cualquier parte desde Georgia hasta Carolina del Norte el sábado y azotar zonas de las costa del Atlántico estadounidense.
Hanna continuó empapando a Haití ayer, agravando la miseria de un país que ha perdido más de 100 vidas por aludes de tierra e inundaciones desde mediados de agosto, debido a la tormenta tropical Fay y el huracán Gustav.
Ayer, la oficina de protección civil de este país reveló que Hanna ha dejado un saldo de 61 muertos en varias ciudades haitianas.
Al menos 37 personas fueron encontradas sin vida en el norte de Haití, de ellas 21 en la inundada ciudad de Gonaives, y siete en las poblaciones vecinas de Saint-Marc y Gros Morne. Los restantes cuerpos se hallaron en otras partes del país.
En Puerto Príncipe se contabilizaron dos muertos.
Gonaives, a 152 kilómetros al norte de la capital, es la más afectada tras el paso de Hanna, y seguía bajo las aguas anoche, en algunos sitios hasta con tres metros en las casas y calles.
Al menos 25 mil de sus 300 mil habitantes han sido enviados a refugios. La ciudad está incomunicada por completo.