El canciller por la ley, Manuel Coronel Kautz, argumentó ayer que los 184.9 millones de dólares que registra el Banco Central de Nicaragua (BCN) en su informe sobre la cooperación de Venezuela a Nicaragua, es lo único que el presidente Daniel Ortega ha logrado en desembolsos.
Esas declaraciones las brindó Coronel en un intento por justificar el hecho de que los 520 millones de dólares que había anunciado Ortega en mayo pasado no hayan aparecido reflejados en el informe del BCN publicado en su sitio web esta semana.
“Hay que ver a lo que se refiere uno y a lo que se refiere otro (informe). No están refiriéndose al mismo tiempo a los mismos temas. Hay cooperación que está amarrada pero no ha sido desembolsada. Hay que ver a qué se refiere el Banco Central. Tal vez se está refiriendo a la que ya se ha entregado”, precisó.
Esas afirmaciones se contradicen con los anuncios que ha hecho el presidente Ortega en actos públicos, donde, incluso, ha detallado cuánto dinero está invirtiendo en la ejecución de cada proyecto dirigido al sector energía, agro y programas sociales, cuya cifra supera los 184.9 millones de dólares que indica el informe del BCN.
El informe del BCN ubica la cooperación venezolana recibida en el 2007 en “tres grandes rubros”: la cooperación petrolera por un monto de 69.3 millones de dólares, la cooperación bilateral en donaciones y préstamos a los sectores público y privado por 69.1 millones de dólares, así como 46.4 millones de dólares en lo que llama “Inversión Extranjera Directa”.
El vicecanciller afirmó que si el Gobierno no le aclaró esa situación sobre los 520 millones de dólares al BCN, es porque a la única “que le debemos dar cuentas” es a la Asamblea Nacional, “porque es la que representa al pueblo”.
Según Kautz, la Asamblea “ha quedado satisfecha” con los informes que le han brindado varios funcionarios de Gobierno sobre la cooperación venezolana, la que está siendo manejada al margen del Presupuesto General de la República.
Aseguró que si el Poder Legislativo reconoce que no hay deuda pública por los fondos venezolanos, es porque no la hay. “Lo que dice la Asamblea es lo que vale”, insistió.
Al insistir sobre los 520 millones de dólares que dice el Gobierno estar manejando, Kautz expresó: “Sí, pero hay una parte de esa (ayuda) que no ha sido desembolsada. Al Banco Central se le informa la cantidad que ya ha sido desembolsada”.
EMPRESARIOS DEMANDAN MÁS TRANSPARENCIA
Mientras tanto, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) demandó mayor transparencia al Gobierno en el uso de la información sobre la ayuda venezolana al país
Según el presidente de la organización empresarial, José Adán Aguerri, si bien el Gobierno publicó los datos de esta cooperación, todavía hace falta aclarar algunos puntos sobre la misma.
“Sentimos que es importante que esta ayuda se transparente, creemos que debe haber programas de consenso y que puedan ser trabajados con los diferentes sectores”, indicó Aguerri.
Por su parte Mario Amador, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), señaló las contradicciones que tiene el informe del Gobierno, ya que por un lado se habla de cooperación y donaciones, y por otro de préstamos, los cuales suman millones.
“Tienen que ser transparentados de manera pública, la ayuda como tal tiene que ser puesta a disposición del público”, insistió.
No obstante, aclaró que “no digo que se esté haciendo mal, pero es mejor hacerlo de forma transparente. Los datos son contradictorios, ya que el Presidente ha dicho una información y aparece otra”.
Otros sectores, como los organismos de la sociedad civil han insistido en que el Gobierno debe trasparentar esos fondos.
“LA COOPERACIÓN IRANÍ ES UN ASUNTO MÁS DISCURSIVO QUE REAL”
Por otra parte, Coronel Kautz reconoció que el Gobierno todavía no ha logrado “nada en concreto” con Irán para la firma de un programa de cooperación con Nicaragua, que incluiría, entre otras promesas, la ejecución de un proyecto energético valorado en más de 1,200 millones de dólares, la entrega de cuatro mil tractores y la construcción de 10 mil viviendas.
No obstante, mencionó que el canciller Samuel Santos, en un intento por concretar algunos proyectos, se reunió con funcionarios de Irán, para ver “el avance” de algunos proyectos que tienen que ver con la energía y “hay uno de los proyectos específicos que no recuerdo el nombre, pero que ya ellos están trabajando y también están estudiando la posibilidad de construir un puerto en el Atlántico”, dijo sin ahondar en detalles.
Pero “todavía no hay nada concreto. Hay que hacer bien esas cosas”, reiteró.
Esas declaraciones coinciden con el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IIEEPP), que afirmó en un estudio sobre la cooperación de Venezuela e Irán, divulgado esta semana, que la cooperación de Irán no se ha concretado hasta ahora, pese al acercamiento cada vez más estrecho entre los gobiernos de los presidentes Daniel Ortega y Mahmud Ahmadineyad, quien incluso realizó una visita a Managua el 13 de enero del 2007, a sólo tres días de haber asumido el poder el presidente Ortega.
“Ya existe una sensación generalizada en Nicaragua de que la cooperación iraní es un asunto más discursivo que real, y que las expectativas que se generan en el Gobierno sandinista son aprovechadas por los operadores del Gobierno iraní para asentar una base de operaciones ideológicas y políticas en Nicaragua, a cambio casi de nada”, afirmó el IIEEP.
El instituto afirma que “más allá de los inconvenientes que ha presentado para el Gobierno sandinista la no capitalización de la ayuda iraní, de alguna manera en los círculos más íntimos del presidente Daniel Ortega se ha esparcido la sensación de que la cooperación iraní sería la segunda gran plataforma de acceso a recursos, que le daría a Ortega la posibilidad de prescindir de la cooperación de Estados Unidos y Europa, y con ello de los compromisos de transparencia y rendición de cuentas que conlleva trabajar con los fondos y condiciones de esos países”.
Además de las promesas de cooperación en temas energético y de transporte, la Administración del presidente Ortega no ha logrado que Teherán oficialice el perdón de poco más de 152 millones de dólares que le adeuda Nicaragua, en el marco de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC).
PONERLE OJO
El IEEPP aclara que las relaciones entre Irán y Nicaragua es un asunto que debe ser analizado y puesto “en el contexto que Nicaragua, como país en desarrollo, efectivamente debe procurar relaciones de cooperación sur-sur como un eje importante de su política exterior”. Por ello, afirma que “bajo ese esquema resulta natural que Nicaragua, un país de alta dependencia de hidrocarburos, refuerce sus relaciones con una de las principales potencias petroleras del mundo (como Irán, cuarto productor y exportador mundial de crudo)”.
Pero aclara que a pesar de un contexto nacional que justificaba la apertura y acercamiento bilateral a naciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a la que pertenece Irán y 12 naciones más, entre ellas Venezuela, “la agenda bilateral en materia energética con Irán no ha rendido, hasta ahora, los réditos que se esperarían, lo que deja muchas incógnitas en cuanto a las razones pragmáticas de la relación con la nación islámica”.
Es por ello que el IEEPP concluye que “a pesar de la referida falta de acceso a documentos oficiales, es evidente que las relaciones entre el Gobierno del presidente Ortega y el Gobierno iraní, más allá de sus potenciales alcances económicos y de las expectativas del Gobierno sandinista para conseguir el apoyo de Irán en megaproyectos energéticos, debe verse desde una raíz profundamente ideológica, en la que el presidente Ortega se autoasume como un beligerante líder de estatura internacional que hace causa común con todos aquellos bloques regionales y extra regionales que pretendan debilitar la hegemonía de Estados Unidos en América Latina”.