Quizá sea necesario observar desde una perspectiva histórica la temporada que está registrando el zurdo Cliff Lee para tener una idea precisa de su verdadera dimensión.
Este tirador, que el año pasado estuvo más tiempo en las Ligas Menores y en la lista de lesionados que sobre el montículo con Cleveland, tiene 20-2 en este momento. Eso le da un porcentaje de ganados y perdidos de .909.
Las estadísticas comenzaron a compilarse de forma oficial en 1871, y en esa época, hay campañas como la que registró Al Spalding en 1875, cuando acumuló 55-5, para un porcentaje de ganados y perdidos de .917. Hay gente que ve de reojo este tipo de actuaciones, pero eso es material para otra discusión.
El punto es, que desde 1900 nadie, entre ganadores de 20 juegos, ha registrado un porcentaje tan alto como el .909 de Lee. Ni siquiera Ron Guidry, en su supercampaña de 1978 con los Yanquis, cuando tuvo 25-3, pudo volar sobre .900. Quedó con .893.
Pero además del 20-2, Lee es líder en efectividad con 2.32 en 194.1 innings, en los que poncha a 149 y sólo obsequia 27 bases. Si se considera que Cleveland ha ganado 66 juegos en la campaña, se comprenderá que este señor ha ganado casi un tercio de esos desafíos.
¿Es Francisco Rodríguez un firme retador para el Cy Young que debe ganar Lee?
Rodríguez registra una actuación formidable, pero no necesariamente buena como para ganar el premio. Tiene 54 salvamentos en 59 chances. Hará añicos el récord de 57 establecido por Bobby Thigpen en 1990.
Pero quizá necesite unos setenta rescates para retar a Lee. Su efectividad de 2.43 es la sexta entre taponeros y en 59.1 innings acumula 68 ponches y 30 bases. Da una base inning de por medio.
Es decir, su actuación no es siquiera la mejor entre taponeros este año. La de Lee es de las mejores de la historia.