“Da gusto perder cuando el equipo juega bien, pero lo importante es que el equipo anote para ganar”, expresó en una ocasión el famoso entrenador británico Bill Shankly.
Y es exactamente lo que hizo Estelí, la noche del miércoles frente al Montreal Impact, jugó bonito, organizado, pero le faltó el puntazo final que le diera la clasificación a la fase de grupos de la Concachampions. Los dirigidos por Otoniel Olivas mostraron un vistoso juego, pero que careció de definición.
Para esta competencia el equipo norteño se medía ante un club canadiense que no impactó, pero que aprovechó su única oportunidad de gol para clasificarse.
El Tren del Norte creó oportunidades, Olivas plantó el equipo de manera ofensiva, pero al estratega le faltó el hombre que le concretara las jugadas. A pesar de los intentos de Ricardo Vega, Samuel Wilson y Rafael Santos.
El disparo que pudo significar la esperanza de los norteños fue el tiro de Elmer Mejía, que pegó en el travesaño. Junto a esta jugada se perdió el chance de marcar el gol que le daba vida al Estelí en la Concachampions.