Esta vez no hubo animosidad entre Juan Martín Del Potro y Andy Murray, sino respeto y admiración.
Tras un partido de casi cuatro horas, las dos estrellas precoces del tenis masculino se saludaron luego que Murray venció ayer al argentino Del Potro 7-6 (2), 7-6 (1), 4-6, 7-5 en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos.
Rivales desde el circuito juvenil, Del Potro, de 19 años, y Murray, de 21, tenían como antecedente inmediato haber protagonizado un altercado verbal la última vez que se habían visto las caras, el pasado mayo en el Masters de Roma.
El británico se quejó de que Del Potro le insultó a la madre, en un partido que el argentino acabó abandonando por lesión.
Ahora, no hubo ningún tipo de discusión al despedirse al término del duelo.
“Lo felicité y le deseé buena suerte. Le dije que lo que pasó en Roma fue un mal entendido y que me ganó espectacular”, relató Del Potro sobre el instante en la red.
“Nos tuvimos respeto en todos los aspectos del juego”, declaró Murray, quien avanzó a su primera semifinal de un torneo grande. Murray aludía a los 23 partidos y los cuatro títulos sucesivos que enhebró Del Potro para escalar del puesto 65 al 17 desde comienzos de julio.