El juicio que ha tenido a la expectativa a los ganaderos del departamento de Rivas, y a pobladores de la comunidad de Tronco Solo, donde un finquero está siendo acusado de homicidio en perjuicio de Bismarck Antonio Gazo Ibarra (q.e.p.d.) podría concluir hoy, cuando aún faltan dos testigos de la Fiscalía que comparezcan a declarar.
Luego continuarán los alegatos de la Fiscalía y la defensa y por último el veredicto de la Juez de Distrito Penal de Juicio de Rivas, Ivett Toruño Blanco.
Dervis Álvarez Martínez es el productor que libra la batalla judicial donde con apoyo de pobladores vecinos y agremiados buscan convencer a la judicial rivense, de que el incidente que terminó con la vida de Gazo Ibarra fue en legítima defensa.
Este juicio comenzó el pasado 26 de agosto, y luego de escuchar la comparecencia de cinco testigos de la Fiscalía, y cuatro de la defensa, la juez Toruño decidió suspenderlo por la ausencia de dos testigos de la Fiscalía y lo reprogramó para hoy.
Según los argumentos presentados por Carlos Molina, abogado defensor de Álvarez Martínez, el productor rivense el pasado 20 de noviembre acompañaba a un grupo de ganaderos de Tronco Solo, y a varios oficiales de Policía, que en conjunto perseguían las huellas de un abigeo que destazó un buey propiedad de don Amadeo Parrales, y el cual huía con la carne a bordo de un caballo robado a José Dolores Molina.
LA DEFENSA
“Mi defendido (Dervis) fue el que, como parte del grupo de persecución, le dio alcance (a Gazo), igual lo pudo haber alcanzado un policía u otro productor. Lo importante es que el Ministerio Público en la acusación reconoce que mi cliente hizo el alto, y la respuesta que tuvo de Bismarck es que se le fue encima con el mismo cuchillo que había destazado al buey, y en la oscuridad mi cliente tuvo que defenderse”, destacó el jurista.
Para Molina están los tres elementos necesarios para la legítima defensa, agresión ilegítima, uso racional del medio empleado, y falta de provocación de quien ejerce la defensa, y por ello espera que el veredicto sea de no culpabilidad.
También el abogado dijo que le extrañó que el Ministerio Público no incluyó en la acusación los cuatro sacos de carne incautados a Gazo Ibarra, tampoco que se había robado un caballo esa misma noche, y no dijo que era perseguido en grupo en conjunto con la Policía, “pero al menos todos estos elementos se incorporaron al juicio”, expresó.
Álvarez Martínez ha estado en libertad con medidas cautelares de presentación periódica, y en cada audiencia o comparecencia a los juzgados de Rivas siempre ha contado con el apoyo de sus vecinos y pobladores de Rivas, quienes le dan su respaldo con carteles.
Los abigeatos en Rivas son los delitos que más dañan la economía, puesto que la Policía reporta más de dos millones de córdobas en pérdidas durante el 2007, y en el primer semestre del 2008 las pérdidas para los ganaderos, según datos policiales, ya sobrepasan los 632 mil córdobas.
Los sitios más afectados por el robo y destace clandestino de ganado son los ubicados cerca de la frontera con Costa Rica, debido a que los abigeos se trasladan al vecino país cuando son perseguidos en Nicaragua.
La Policía ha establecido coordinaciones con la Guardia Civil de Costa Rica, pero los delincuentes se las ingenian para burlar los controles y continuar con sus actividades ilícitas.