Aparentemente el licor jugó “un papel activo” en la muerte de un vigilante nocturno que fue encontrado muerto la mañana de ayer.
Las primeras pesquisas indican que el vigilante Juan Lorenzo Padilla Ortiz, de 54 años, encontrado muerto la madrugada de ayer, de la gasolinera Salvadorita media al sur, fue motivada por una discusión cuando la víctima tomaba licor con otras personas.
Padilla tenía tres meses de cuidar varias ferreterías en ese sector y según Janio Sirias, propietario de una de las tiendas, parece que el vigilante estando de turno en horas de la noche se puso a tomar licor con unos sujetos de la zona.
El cadáver de Padilla presentaba dos puñaladas y fue descubierto por un conductor que circulaba a eso de la una de la madrugada por el sector y lo reportó al número 118 de la Policía.
Una patrulla del Distrito Cuatro remitió el cuerpo del vigilante al Instituto de Medicina Legal y detuvo a una persona como sospechosa.
Por su parte, pobladores del lugar se quejaron que frente a las ferreterías bajo un frondoso árbol llegan a tomar licor varios borrachos y vagos.
Agregaron que del portón del cementerio una cuadra al sur y media arriba hay lugares disfrazados de bares, donde además de borracheras, se ejerce prostitución y por las noches es peligroso para los vigilantes de los negocios cercanos.
Padilla era originario de Siuna y en la capital habitaba en el barrio Mirna Ugarte. La Policía del Distrito Cuatro ayer no brindó información del caso por estar aún en investigación.
Extraoficialmente se conoció que Padilla, cada 15 días se reportaba a los juzgados capitalino debido que estuvo involucrado en un homicidio hace varios años.