Después de tres años de intenso trabajo municipal, Patricia Delgado Sáenz fue obligada a renunciar a su cargo de directora ejecutiva de la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic), como una amonestación por haber elogiado la gestión del alcalde capitalino Dionisio Marenco, en declaraciones a LA PRENSA.
Contrario a lo que establecen los estatutos de la asociación municipal y sin previa consulta a la junta directiva de Amunic, Delgado fue obligada a renunciar por el presidente ejecutivo del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), Nelson Artola, y el presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), Edward Centeno.
Ambos funcionarios sandinistas fustigaron fuertemente a Delgado en una improvisada reunión el pasado lunes primero de septiembre, donde la cercaron hasta que renunció, según información suministrada a LA PRENSA.
La “guillotina” aplicada a Delgado no es la primera acción en contra de quienes apoyan a Marenco. A inicios de este año, el ahora ex secretario del Concejo, José Treminio, y la también ex jefa de la bancada sandinista en el Concejo, Rosa Guido, fueron obligados a renunciar luego de apoyar la propuesta hecha por Marenco, de nombrar a Felipe Neri Leiva Orochena como Vicealcalde.
Gracias a los votos de Treminio y de Guido, Leiva Orochena fue electo Vicealcalde de Managua. A cambio, los concejales mencionados debieron renunciar por “la unidad”, según dijeron en una conferencia de prensa.
La renuncia de Delgado fue confirmada por el área de comunicación de Amunic, aunque no se especificaron los motivos de la decisión.
La municipalista tampoco pudo ser contactada.
MOTIVO DE DISCORDIA
La “gota” que derramó el vaso de agua y que terminó en la renuncia de Amunic, fue que Delgado resaltó la “autonomía” de Marenco como el mayor de los méritos de su gestión municipal en Managua.
En declaraciones publicadas el domingo 31 de agosto, en la revista Domingo, de LA PRENSA, la ahora ex directora de Amunic señaló que, a su juicio, Marenco ha logrado mantener una autonomía clave para la gestión municipal.
Delgado también consideró que el fortalecimiento de la capacidad técnica en la Alcaldía de Managua fue muy positivo, porque Marenco “configuró su equipo técnico a nivel de obras municipales, de servicios municipales, a nivel de capacidad tributaria y recaudación”.
Con esas declaraciones a favor del alcalde capitalino —crítico de la pareja presidencial—, Delgado sepultó su puesto, a pesar de que Amunic se define como una institución apolítica.
Los estatutos internos de Amunic indican que Delgado sólo podía ser destituida si la junta directiva en pleno, formada por diez alcaldes, votaba por su retiro. Sin embargo, hasta ayer, la carta de renuncia de Delgado empezó a ser presentada ante algunos miembros de la junta directiva de Amunic.
Cabe señalar que el Alcalde de Managua también ostenta el puesto de presidente ejecutivo de Amunic por segundo año consecutivo.
Durante la gestión de Delgado Sáenz, Amunic ha desarrollado varios proyectos estratégicos que han fomentado el desarrollo municipal.
A la fecha, la ahora ex directora ejecutiva de Amunic era una de las coordinadoras de la estrategia de Traspaso de los Gobiernos Locales a nivel nacional, de cara a las elecciones municipales.