República Dominicana dispone hoy día de una próspera industria de peloteros cuyo impacto en la economía nacional sólo es superado por rubros como las Zonas Francas y el turismo.
Pero no fue fácil llegar a estos niveles. Además de ofrecer estabilidad para la inversión y el talento especial que tienen los quisqueyanos, se contó también con el aporte de hombres visionarios que le dieron un gran impulso al desarrollo de jugadores, pasando de métodos artesanales a un sistema moderno y eficaz.
Uno de esos hombres es el cubano Rafael “Raph” Ávila, cuyos ojos y olfato descubrieron a una considerable cantidad de prospectos, que luego fueron adiestrados y convertidos en jugadores de Grandes Ligas, mientras él llegaba a escalar posiciones tan importantes como la vicepresidencia de los Dodgers.
Ávila encabeza una escuadra de scouts y coaches de República Dominicana, que Major League Baseball (MLB) traerá al país el próximo 22 de septiembre, para desarrollar el más importante seminario que sobre detección y desarrollo de jugadores jamás ha sido implementado aquí.
Ávila, de 78 años, es graduado en La Habana como profesor de Educación Física y llegó a ocupar varios puestos importantes en el deporte antillano, hasta su salida hacia Miami a inicios de los sesenta, donde comenzó su nexo con el beisbol profesional, y luego los Dodgers de Los Ángeles.
A partir de 1975, pasó a encargarse del desarrollo de jugadores para los Dodgers y por sus manos pasaron Rafael Landestoy y Alejandro Peña, luego Ramón Martínez, Juan Guzmán y José Vizcaíno entre otros. Estableció en 1987 la academia Las Palmas, una instalación que revolucionó los sistemas de trabajo con el talento en Dominicana.
Los prospectos se multiplicaron y aparecieron Pedro Martínez, Pedro Astacio, José Offerman y otros.
Pues, este señor, estará dando charlas aquí.