Desde hace un año, el productor René Navas Cabrera y los socios de una cooperativa ubicada en Masatepe lograron sustituir los equipos artesanales que utilizaban para la siembra de frijol convencional con tractores y arados.
También pudieron cambiar la variedad de semilla de frijol que cultivan, pasando de la convencional a la certificada, esta vez con asistencia técnica para el manejo de campo que debían dar a la semilla.
La Cooperativa Agropecuaria de Productores de Semilla de Carazo (Caprosec R.L.), ubicada a 53 kilómetros de Managua, en Masatepe, logró ese avance en sus sistemas de producción y de acceso a nuevas tecnologías agropecuarias, luego que en el 2007 fuera seleccionada por la Misión Técnica de Taiwán para formar parte de un programa piloto de producción de semilla de frijol, que impulsan por primera vez en Nicaragua.
Antes de ingresar al programa de Taiwán, esta cooperativa solamente se dedicaba a la siembra de tres manzanas, las que incrementó hasta 200 manzanas en los últimos dos años.
Navas afirma que ese dinamismo en la producción de la cooperativa fue posible en parte por la asistencia técnica y financiera que empezaron a recibir del programa de Taiwán.
Debido al aumento en el volumen de producción, esta Cooperativa se ha convertido en una de las principales abastecedoras de semilla de frijol certificado en el mercado nacional.
Incluso, este gremio de productores logró en meses recientes exportar a El Salvador, lo que indica un salto porque antes sólo destinaban su producción a un pequeño segmento del mercado local.
“Ahora nuestra semilla llega a todos los rincones del país y hemos abastecido a algunos programas del Gobierno”, expresó visiblemente optimista el productor.
Navas, quien es presidente de este gremio de productores, celebró que la cooperativa en los últimos dos años haya incrementado casi el doble el número de manzanas sembradas.
EL FINANCIAMIENTO
Uno de los componentes del programa taiwanés consiste en ayudar a la cooperativa durante tres años, con fondos para mejorar su forma de siembra y elevar el volumen de producción.
Al inicio Taiwán asistió a los productores con la siembra de cien manzanas de semilla de frijol, cuyo rendimiento fue de 31 quintales por manzana. Antes los rendimientos eran de seis quintales por manzana.
Para este año se tiene prevista la siembra de 150 manzanas y para el 2009 unas 200 más de semilla de frijol.
En un primer desembolso los productores recibieron un fondo de 43 mil dólares, con que compraron los insumos agrícolas, incluida la semilla de frijol, y un paquete de maquinaria agrícola a un costo de 18 mil 600 dólares.
“La compra de estas maquinarias era un sueño para nosotros y ahora, con el aumento de nuestros ingresos, pudimos comprar un tractor, la sembradora, la cosechadora de frijoles, tenemos el boom, que es una bomba gigante para fumigar y aplicar herbicida, tenemos arado”, detalló Navas.
Añadió que una de las principales necesidades en la zona es la falta de maquinarias agrícolas y “lo que existe es sumamente obsoleto; y los que tienen tractor, lo tienen en muy malas condiciones”.
También los productores fueron beneficiados con la donación de un tractor que les entregó la Misión de Taiwán.
Para este año se tiene programado el desembolso de 52 mil 805 dólares y para el 2009 un total de 80 mil dólares.
CON CAPACITACIÓN
Además de recibir financiamiento, los productores también están siendo capacitados sobre el manejo agrícola que deben dar a la semilla para obtener mayores rendimientos.
“Esto nos ha permitido trabajar con mayor eficiencia, contar con mayor tecnología y ampliar nuestras áreas de siembra y por eso tener una mayor cobertura con nuestro producto a nivel nacional”, añadió.
Asimismo, el programa taiwanés les ha facilitado a estos agricultores tener contacto con varias casas comerciales agropecuarias.
CONSTRUIRÁN BODEGA
Para el próximo año, los productores planean la adquisición de una bodega de almacenamiento de semillas.
“Nicaragua no cuenta con bodegas altamente tecnificadas y de almacenamiento de semillas, donde se requieren cuartos fríos especiales”, lamentó.
“Nuestra idea es construir una bodega propia y que tenga una capacidad de almacenar unos seis mil quintales de semillas de frijoles. Por lo menos que sea bien tecnificada y que tenga por ejemplo extractores de vapor, ventiladores de rotor para controlar un poco la temperatura”, explicó.
También la bodega contará con un área de secado y tratamiento de la semilla de frijol, así como un laboratorio de control de calidad del mismo.
Para la construcción de esta bodega, los productores aseguran que se invertirá un poco más de 95 mil dólares.
Nelson Norori, uno de los miembros de esta cooperativa, aseguró que gracias al aumento en sus ingresos, ha podido mejorar la calidad de vida de su familia.