El sol podría asomar por más tiempo esta mañana, luego que el ciclón Gustav haya perdido fuerza al impactar en Nueva Orleáns, Estados Unidos, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales.
Las lluvias de los últimos días habían sido generadas indirectamente por Gustav, que llegó a alcanzar la categoría cuatro en la escala Saffir-Simpson en el Golfo de México, antes de impactar en Estados Unidos.
Pero las lluvias en Nicaragua podrían continuar, debido a la humedad que quedó acumulada tras una semana continua de precipitaciones.
Los pronósticos del Ineter indicaban que este martes estaría más soleado que los días anteriores en las primeras horas de la mañana, con probabilidades de que se nublara al mediodía y cayeran algunos chubascos por la tarde.
Salvadora Martínez, directora de Meteorología Sinóptica del Ineter, dijo que el domingo las precipitaciones acumularon 102 milímetros de agua en León, en Corinto fueron 50 milímetros, y poco menos de esa cantidad cayó en el resto del Pacífico.
Pero el escenario para este martes cambió. El huracán Gustav perdió potencia y el Ineter no esperaba afectaciones para hoy. Además, el viento dejó de circular desde el Pacífico y hoy llegaría desde el Este, sin que ningún fenómeno meteorológico extremo influya sobre el territorio nacional. Ike y Hanna no representan peligro para Nicaragua.
Ésta ya es reconocida por el Ineter como una de las temporadas de huracanes más activas de los últimos años. Hasta ayer el Centro Nacional de Huracanes, de Estados Unidos, contabilizaba nueve tormentas nombradas, cuatro de ellas ya se han convertido en huracán.
El año pasado a esta fecha habían cinco tormentas con nombre. Dos de ellas evolucionaron a huracanes. La temporada de huracanes actual ya superó en número de ciclones a sus años análogos inmediatos, 2000 y 1996. Desde 2003 no había una actividad ciclónica tan fuerte, a excepción de 2005, cuando los científicos necesitaron auxiliarse del alfabeto griego para dar nombre a las tormentas y ciclones.