El presidente paraguayo Fernando Lugo denunció ayer, dos semanas después de asumir el poder, un proyecto para desestabilizar su Gobierno planeado por su antecesor Nicanor Duarte, y el general retirado Lino Oviedo.
El ex obispo, en un mensaje al país, informó que el general Máximo Díaz Cáceres, enlace de las Fuerzas Armadas con el Parlamento, participó en la noche del domingo en una reunión en la residencia de Oviedo, ex candidato presidencial y líder de la tercera fuerza política del país, en la que estuvo también Duarte.
Lugo precisó que participaron además de Oviedo y Duarte, el presidente del Senado y del Congreso, Enrique González Quinta, del partido “oviedista” Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), el Fiscal General del Estado, Rubén Candia, y el vicepresidente del Tribunal Supremo de Justicia Electoral, Juan Manuel Morales.
González Quintana declaró que no existió una reunión con fines golpistas: “No existió, es una infamia”, y también negaron su participación el Fiscal General y el magistrado de la Justicia Electoral.
Pero el Ministro del Interior, Rafael Fillizola, insistió en que quienes les informaron son gente confiable.