CARTAGO.- Los legalismos en el juicio por la muerte de Natividad Canda, en los tribunales de Cartago, afloraron hoy, luego que se cuestionara la participación de Juana Francisca Mairena, madre de la víctima, cuya declaración fue suspendida anteriormente por un quebranto de salud.
La parte querellante y civil, liderada por el abogado de la familia de Canda, Luis Fernando Sáenz, propuso que un médico forense oficial dictaminara si Mairena estaba en condiciones para continuar declarando.
Dicha propuesta generó la reacción de la parte defensora, que cuestionó una vez más la participación de la madre de Canda en el juicio, porque fue incluida como testigo en la parte oral y no en el documento que sustenta la querella y acción civil.
El abogado de los ocho policías acusados, Kennet Arce, pidió no atrasar más el proceso y exigió justicia pronta y cumplida para sus representados.
En tanto, el abogado del dueño de los tres perros que mataron a Canda, Gustavo Corella, criticó la actitud "errónea y maliciosa" de los abogados de la víctima, dado que primero, no incluyeron como testigo a Mairena en la querella y acción civil, y sobre todo porque previo al debate de hoy presentaron un dictamen de un médico privado y luego pidieron otro examen de un forense oficial.
A las críticas se sumó el abogado del guarda de seguridad Luis Guillermo Hernández, quien dijo que los abogados de Mairena están interesados más en cobrar dinero y no en la salud de la señora Mairena.
El tribunal decidió suspender la audiencia de la mañana y continuarla esta tarde, además de pedir la presencia de Mairena para que sea valorada nuevamente por un especialista.
Mairena declaraba como testigo la mañana del 16 de septiembre en la Sala Uno de los Tribunales de Cartago, pero su comparecencia fue suspendida porque sufrió una crisis nerviosa.
Natividad Canda Mairena falleció en noviembre 2005 en un hospital de esta ciudad, luego de haber sido atacado por dos perros rottweiler en un taller de autos.
Se calcula que el juicio, en el que son acusados ocho policías, el dueño de los perros y del taller, así como el guarda de seguridad del mismo, culmine esta semana con una sentencia.