La crisis financiera internacional, que ha golpeado principalmente a Estados Unidos, Europa y Japón, no ha tocado fondo. Latinoamérica, incluida Nicaragua, empezará a sentir sus efectos en sectores claves para la economía como las exportaciones, las remesas y las inversiones, que podrían verse reducidas.
“La crisis es a nivel mundial, es una crisis de una magnitud que no hemos visto en el pasado reciente”, subrayó Eduardo Montiel, catedrático del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), en una conferencia ayer en Managua.
Montiel, también ex ministro de Hacienda y Crédito Público (MHCP), recordó que durante la crisis asiática, que afectó principalmente a Tailandia, Filipinas, Corea del Sur, Indonesia, Malasia y Hong Kong, se requirió en planes de salvamento hasta 40 mil millones de dólares. Entre tanto, en la crisis que golpeó a Rusia en 1998, la cifra ascendió a 23 mil millones de dólares.
Sin embargo, la actual crisis financiera, que se originó en el “corazón” del mundo económico y financiero, es decir Estados Unidos, ha requerido hasta ahora 1,400 billones de dólares en planes de salvamento.
“Muchos han dicho que países como Nicaragua están menos expuestos que otros países, sobre todo de Europa y Asia, que están más ligados a los mercados mundiales, pero eso no quiere decir que estamos aislados totalmente de la crisis. Vamos a ser afectados”, advirtió Montiel.
MEJORES REGULACIONES
Montiel valoró que un tema que ha salido de la actual crisis internacional es la importancia de la transparencia financiera. Recordó que, debido a las deficiencias que pueda tener el sistema, “en Estados Unidos nadie sabe la magnitud de algunos problemas que, probablemente, todavía existen en el sistema financiero”.
Por ello consideró que “sí hay necesidad de una mayor transparencia financiera”, pero igualmente “una mejor supervisión”.
“No significa que el mercado no funcione, necesitamos un mejor Estado con mejores regulaciones, para tener un mejor funcionamiento del mercado. Ambos son necesarios y, de hecho, ambos han existido en los mercados financieros”, refirió.
Presidentes como Hugo Chávez (de Venezuela) y Daniel Ortega (de Nicaragua) han achacado el fin del capitalismo tras la crisis financiera.
“No es el final (del capitalismo), pero sí un replanteamiento de cómo el capitalismo funciona y hasta dónde, sobre todo el sistema financiero, se puede dar una actividad que no tenga absolutamente ninguna regulación”, indicó Montiel.