Ciento once habitantes de la fronteriza comunidad de Colón, al sur del país, fueron evacuados de sus humildes hogares luego de la crecida de los ríos Colón y Toro, más una llena del Lago Cocibolca, que anegó la zona costera de Colón Viejo, desbordándose sobre viviendas y potreros del lugar.
Según reporte de la Defensa Civil de Cárdenas, en Rivas, hay 18 familias evacuadas.
Del total de la población, 63 niños y adultos se encuentran refugiados en la escuela de la comunidad y 38 en el centro de salud.
EVACUADOS DESDE EL JUEVES
Estas personas fueron evacuadas desde el pasado jueves, luego que autoridades de salud se dieron cuenta durante una visita a la comunidad de la situación crítica.
Al lugar se hizo presente el Alcalde de Cárdenas, Álvaro Martínez; su vicealcalde, Luis Salgado; el jefe policial, el subcomisionado Francisco Lumbí, y personal del centro de salud.
El personal médico lo encabezaba el director de la unidad de salud, doctor Erling Espinoza.
“No había llegado antes porque no me gusta venir sólo a escucharlos, sino que tratamos de resolver la situación con nuestros propios recursos conforme a las posibilidades económicas de la Alcaldía. Les traigo comida para los refugiados y tengo disponible zinc para que a partir de este lunes (hoy) se comiencen a reconstruir las primeras nueve casas en un lugar más seguro”, prometió el edil.
LA DIVISIÓN DE COLÓN
Los habitantes de Colón viven en dos sectores poblacionales: Colón Viejo y Nuevo.
La división de esta población en dos comunidades sucedió en 1990, dos años después del huracán Juana.
Entonces hubo necesidad de evacuar a la población y a mucha gente no le gustó el nuevo asentamiento. Y se regresaron, porque consideraban que había mucho fango.
Ahora, ante los acontecimientos, nuevamente las autoridades ven la necesidad de reubicar a estas familias.
PIDEN TERRENO
Los moradores piden un terreno donde construir sus casas, pues habitan en zonas costeras del lago, que por ley es competencia y territorio de la municipalidad.
La ayuda entregada por la Alcaldía de Cárdenas para los evacuados durante la visita consistió en 16 quintales de arroz, cinco bidones de aceite, varias cajas de jabón, café, azúcar y combustible, para alimentar la planta eléctrica comunal que abastece de tres horas diarias el sitio.