La diversificación del cultivo y crianza de especies menores, entre otros, forma parte del modelo de seguridad alimentaria impulsado en los municipios de Somotillo, Villanueva, El Viejo y Puerto Morazán, en Chinandega.
En la Feria de Tecnologías por la Seguridad Alimentaria, realizada en el parque central de Villanueva, se demostró que los pequeños productores han incorporado cambios en sus procesos productivos.
Adrián Ramos, extensionista de Save The Children, expuso a los visitantes que los productores han diversificado granos básicos y hortalizas en sus parcelas.
VARIEDAD DE PRODUCTOS
“Iniciaron con tres cultivos, entre éstos el tradicional maíz donde tienen variedad de alimentos, han seguido con tomates, frijolitos de vara, yuca, pepino y el camote que antes ni se conocía” mencionó.
Antes del 2002, los campesinos de la zona sobrevivían de los cultivos de maíz y sorgo, ahora tienen hasta disponibilidad de semilla mejorada.
El doctor Ofilio Mayorga explicó que el Programa Comunitario de Extensión y Nutrición Integral (Proceni) de Save The Children, está implementándose desde el 2002 con fondos de 16.4 millones de dólares de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), beneficiando a 4 mil 479 productores y 13 mil 941 niños en Chinandega.
EN OTRAS ZONAS
El referido programa ha ayudado a más de 271 mil personas en más de 600 comunidades pobres de Chinandega, Jinotega, Matagalpa, Estelí, Nueva Segovia y Madriz.
Migdalia Maradiaga, originaria de la comarca Santa Pascuaza en Villanueva, es una de las 16 mujeres que trabaja desde su hogar con cabras y gallinas.
“He vendido varias cabras, ahora tengo 16 y se reproducen cada seis meses, también tengo 30 gallinas. La leche de cabras ha servido para los niños desnutridos”, explicó.
Los técnicos de Save The Children dijeron que las especies menores como la cabra, el cerdo y gallinas son una gran alternativa a las mujeres en el tema de seguridad alimentaria pues tienen carne, leche y huevos que además de consumir pueden comercializar.