La protección al Lago Cocibolca, de focos de contaminación, así como la conservación de las fuentes hídricas y el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales fueron los temas principales que se abordaron en el segundo seminario de gestión integrada de los recursos hídricos, efectuado en la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería (EIAG) de Rivas.
Uno de los temas más debatidos por los asistentes fue el pago por servicios ambientales, que pretende darle vida a la subcuenca del río Gil González en el municipio de Belén.
Ese proyecto es auspiciado en parte por la Compañía Azucarera del Sur (Casur), ubicada en Rivas.
Uno de los temas más sensibles del departamento de Rivas es la problemática que enfrenta la laguna de Ñocarime (que comparte los municipios de Potosí y Buenos Aires).
Esta fuente de agua está a punto de desaparecer. Sobre el tema el licenciado Humberto Bejarano, vicepresidente de la Fundación Ñocarime, dijo que urge la atención adecuada de este recurso hídrico.
LAS INQUIETUDES
Una de las inquietudes de los asistentes era saber por qué la empresa azucarera está brindando apoyo al río Gil González en el municipio de Belén y se está dejando a un lado a la laguna de Ñocarime.
Ante la inquietud, Amparo Ugarte, quien forma parte del equipo de Pagos por Servicios Ambientales, indicó que cuando este programa se iba a iniciar se invitó a participar a los municipios de Potosí y Buenos Aires, pero que éstos se desinteresaron por el caso.
CONTAMINACIÓN DEL LAGO
Otro tema candente fue sobre la contaminación del Lago Cocibolca, a través de productos químicos usados desde diferentes zonas, que desembocan directamente al lago.
No faltaron las críticas en contra de la Compañía Azucarera del Sur (Casur). Sin embargo, en diferentes momentos las autoridades de esta empresa han asegurado que hacen planes integrales para evitar la contaminación del medio ambiente y de los recursos hídricos de la zona.