Un nuevo peligro se cierne sobre los comicios municipales del próximo nueve de noviembre, ya que de no entregarse al Consejo Supremo Electoral (CSE) al menos 40 de los 70 millones de córdobas del déficit presupuestario que enfrenta, advierten que es posible que se suspendan los mismos.
El magistrado electoral Luis Benavides, de tendencia liberal, confirmó que “existe un serio riesgo de que las elecciones municipales puedan suspenderse”, si el Ejecutivo, que es el responsable por ministerio de ley de enviar reformas presupuestarias a la Asamblea Nacional, no lo hace en los próximos días, a pesar de que la demanda fue planteada desde que se les asignó los primeros 40 millones de córdobas destinados para el proceso de verificación masiva que se realizó a finales de julio, previa inclusión de esos recursos en una modificación al Presupuesto General de la República, enviado por el presidente Daniel Ortega.
Los restantes 40 millones debían ser incluidos en la reforma que actualmente se discute, pero no están.
“Simple y llanamente, no habrían elecciones, porque se requiere de esa cantidad; no estamos hablando de centenares ni de miles, sino de 40 millones de córdobas que serán destinados a los gastos que implica un proceso electoral que es tan caro debido a que nosotros tenemos un voto domiciliar”, advirtió Benavides.
Agregó que “correríamos el gravísimo riesgo de que no se realicen las elecciones por falta de fondos”.
El primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, coincidió con la preocupación del magistrado Benavides y aseguró que procedió a comunicarse ayer por la mañana con el presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas Reyes, quien le dijo que es urgente aprobar una reforma presupuestaria.
Dicha reforma debe garantizar los recursos al CSE, ya que enfrenta un déficit que no le permitiría realizar los comicios municipales.
Los otros 30 millones de córdobas que demandan las autoridades electorales son para los comicios que se realizarían en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), previstos para el 18 de enero del 2009.
¿CSE ESTABA CALLADITO?
Navarro manifestó que no se explica porqué las autoridades electorales, a quince días de efectuarse las elecciones, no han comunicado nada de forma oficial, tampoco el Ejecutivo, que es el responsable de presentar la solicitud de reforma presupuestaria ante la Asamblea Nacional, para garantizar el presupuesto necesario a fin de que los comicios no tengan ningún obstáculo.
De acuerdo a Navarro, al parecer el Ejecutivo no está preocupado por esa situación que afecta al Poder Electoral, ya que la única reforma presupuestaria enviada por el Ejecutivo es de 130 millones y está dirigida exclusivamente al Ministerio de Transporte y al Sinapred, para enfrentar la emergencia causada por las lluvias de los últimos días.
El parlamentario liberal reconoció que el planteamiento inicial del Poder Electoral sobre el déficit presupuestario que enfrentaba ese Poder del Estado, era de 80 millones de córdobas, de los cuales se incluyeron 40 millones de córdobas en la reforma que se aprobó entre junio y julio, con el compromiso de que después se enviaría en otra modificación al Presupuesto 2008, el resto de recursos para el CSE.
CONFIRMA GESTIONES
El magistrado Luis Benavides señaló que tiene conocimiento que ese problema ha sido expuesto por el presidente del CSE ante el Presidente de la República, Daniel Ortega, sin que hasta el momento haya una respuesta efectiva.
Para Benavides, lo lógico es que el Ejecutivo proceda a enviar un proyecto de reformas con carácter de urgencia y que la misma Asamblea Nacional tenía conocimiento de esa posibilidad, cuando se reunieron para abordar lo de la verificación ciudadana.
“No quiero pensar siquiera en que eso no se puede hacer (comicios), porque la realidad sería terrible, entiendo que se han hecho todas las gestiones necesarias y pertinentes ante el Poder Ejecutivo, esto no es ninguna sorpresa, todo esto se ha venido trabajando en tiempo y forma”, precisó Benavides.
NAVARRO ACUSA A ORTEGA
Navarro no descarta que el poco interés del Ejecutivo de impulsar la reforma presupuestaria sea parte de una estrategia para suspender las elecciones, debido a que el partido de Gobierno sabe que puede enfrentar una derrota electoral.