De forma inesperada, la coordinadora nacional de la Asociación de Mujeres Nicaragüenses Luisa Amanda Espinoza (Amnlae), Dora Zeledón, anunció públicamente su renuncia argumentando la situación de inestabilidad impuesta a esa organización, uno de los más conocidos “organismos de masas del Frente Sandinista, luego de las tomas del Centro Nacional de Capacitación Erlinda López y de la Casa del la Mujer del Distrito Cinco, en Managua.
Menciona en un comunicado que esta situación, así como “el chantaje, las amenazas, la manipulación y la campaña pública de cuestionar e invalidar el perfil de trabajo de Amnlae, son hechos que violentan la autonomía, lineamientos de estrategia y estatutos de nuestra organización”.
Zeledón, una militante sandinista, quien entre 1997 y 2001 fue diputada de la Asamblea Nacional por el partido sandinista, ayer realizaba la entrega formal de las instalaciones de la casa nacional de Amnlae al consejo nacional de esa organización.
La hasta ayer coordinadora nacional de Amnlae prefirió no profundizar en detalles sobre esta campaña a la cual se refiere, pero una fuente allegada a la organización refiere que las presiones a las que ha sido sometida la organización en las últimas semanas provienen de la primera dama y coordinadora del gabinete, Rosario Murillo.
Según las fuentes, estas presiones se agudizaron a partir del pasado miércoles, cuando Murillo se presentó intempestivamente al último consejo nacional de esa organización al que había convocado Zeledón —para abordar las tomas de las casas— y les ordenó el alineamiento al partido y la defensa del gobierno de su marido Daniel Ortega.
“Llegó directamente (Murillo) a exigirles (que) o se alineaban y defendían al Gobierno, o les entregaran el patrimonio, pues Amnlae es del Frente Sandinista”, expresa la fuente.
SITUACIÓN TENSA
Según la informante, esta situación provocó “una situación tensa” el miércoles pasado, pues “un grupo se amparó en sus argumentos y demandó autonomía de parte del partido”, y en apoyo de Zeledón, quien propugnaba que pese a los vínculos con el sandinismo mantuvieran la autonomía que hasta ahora han mantenido y les permitió que las Casas legales que promueven sobrevivieran durante los últimos 18 años.
Y pese a que la mayoría de las representantes respaldaba a Zeledón, según la fuente, Murillo “atropellante como suele ser ella”, pretendía en ese momento imponer como líder a una persona calificada como “muy controversial”, identificada como Isabel Arauz, y a quien señalan de estar ajena a las luchas de ese movimiento.
Presuntamente esto habría provocado la reacción del grupo que respalda la posición de Zeledón, hasta llegarle a decir a Murillo “cosas impublicables”, refiere la fuente.
Ayer Zeledón prefirió no referirse al tema, aduciendo que estaba presionada por la entrega de su cargo. Pero en el comunicado señala: “Por las llamadas de solidaridad que he recibido de nuestras afiliadas, amigas y amigos en el país, reconozco y hago mía su situación de consternación, rechazo e indefensión que les abruma ante los hechos antes mencionados”. Dijo además que renuncia “con el ánimo de evitar que se tomen por la vía de hecho las demás Casas o Centros de Amnlae en el resto del país y de tratar de contribuir a lograr la paz en nuestra organización”.