Luego de varios meses de espera y de promesas incumplidas, unas cuatrocientas viviendas del programa conocido popularmente como Casas Para el Pueblo fueron adjudicadas en un extraño procedimiento, a orteguistas, a pesar de que no están listas y de que el Gobierno aún no establece una estrategia de cómo serán pagadas.
De las 409 viviendas del complejo habitacional que ya fueron repartidas, sólo 221 están totalmente terminadas y en el resto sólo se puede “ir a sembrar plantas”, como recomendó la presidenta ejecutiva del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), Judit Silva, durante una improvisada tómbola para repartir las casas.
Previo a la tómbola, el presidente Daniel Ortega les prometió a los beneficiarios que tendrían las llaves de sus casas ayer mismo, y hasta les prometió una cocina con todo y tanque de gas. Nada de eso se hizo efectivo ayer.
En cuanto al pago de las viviendas, el vicepresidente de Albanisa, presidente de Petronic, y tesorero del Frente Sandinista, Francisco López, informó que el Gobierno aún no define la estrategia para recuperar la inversión hecha en el complejo habitacional, a pesar de que algunos rumoraban ayer que la cuota de pago sería de unos 400 córdobas mensuales.
Sin embargo, López se limitó a leer las orientaciones escritas por el presidente Ortega, que en su parte medular indican que “se está preparando una estrategia financiera que disminuya la tasa de interés y aumente el plazo de pago de las familias, basándonos en el principio de equidad social (...) lo cual permite obtener una cuota de crédito que no afectará más del 35 por ciento del ingreso del núcleo familiar”.
ser orteguista “da frutos”
Patricia Carolina Cedeño, la primera beneficiada con una de las 409 casas del complejo habitacional Casas Para el Pueblo, aun no sabe cuál será el mecanismo de pago de la vivienda. Lo único que sabe es que militar en el Frente Sandinista “da frutos”.
Cedeño no es docente ni trabajadora de la Salud, y aún así recibió una de las casas que se supone serían para los docentes afiliados a la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN) y para los agremiados en la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud).
De hecho, la beneficiada trabaja “apoyando al Frente Sandinista, que es mi partido, y me siento gozosa por eso”, según declaró emocionada luego que la primera dama, Rosario Murillo, la mencionara como la primera beneficiada.
HASTA EL “CHOCOLATITO”
Durante el acto, la pareja presidencial también benefició con la asignación de casas, a personalidades del deporte, como el nuevo campeón mundial de la categoría mínima, Román “Chocolatito” González, y el campeón interino de la CMB, categoría mínima, Juan Palacios, además de una treintena de periodistas que en su mayoría laboran en el gobierno y medios oficialistas.
EXTRAÑO PROCEDIMIENTO
Los beneficiados con las casas gubernamentales recibieron ayer por la mañana una carta en donde se les indicaba que habían sido seleccionados para recibir las casas.
Posteriormente, en la tarde, con papel en mano y en grupo de cinco, los beneficiados sacaron de una caja el número de lote y número de casa que les corresponde.
Se suponía que inmediatamente recibirían la llave de la vivienda, sin embargo el personal del Invur y funcionarios que participaron en la supervisión de las construcciones se limitaron a anotar los datos de los beneficiados, como el número de cédula, dirección actual, número telefónico y lote que habían recibido.
Se supone que tal como anunció el presidente Ortega, aún hacen falta algunos “documentos” para concretar la entrega formal de las viviendas y la forma de pago.
Sin embargo, los beneficiados aun no han sido informados del procedimiento.