A diez años del huracán Mitch, una de las peores tragedias en la historia de Centroamérica, que dejó cerca de 20 mil muertos y desaparecidos, la región sigue presa de su vulnerabilidad por efectos del clima, con ríos que se desbordan y zonas propensas a derrumbes que causan estragos cada año.
El Mitch tocó tierra centroamericana desde el Caribe el 26 de octubre de 1998, al ingresar con vientos destructivos de 250 kilómetros por hora y lluvias torrenciales que se prolongaron cinco días en un lento desplazamiento debido a un frente frío procedente del Norte y un sistema de baja presión desde el Pacífico.
El 30 de octubre, después de atacar con lluvias copiosas las hondureñas Islas de la Bahía, enfiló hacia el Sur penetrando el territorio continental, transformado en una tormenta tropical que descargó 600 milímetros de agua en cinco días consecutivos, cifra récord en tan corto tiempo.
Diez años después de las devastaciones del Mitch, Centroamérica ha sido golpeada este mes por un temporal de 11 días, a causa de la depresión tropical 16 de la presente temporada de invierno, que ha dejado casi medio centenar de muertos, 29 de ellos en Honduras.
“Parte de lo que estamos viviendo es por las secuelas del Mitch, los ríos quedaron obstruidos”, afirmó el subjefe de Operaciones de la estatal Comisión Permanente de Contingencias de Honduras, Randolfo Fúnez.
“Los ríos quedaron repletos de piedra y arena con el Mitch y con facilidad se desbordan. Estamos teniendo estos problemas cada año porque causan desastres con facilidad”, lamentó Fúnez.
HONDURAS, EL PAÍS MÁS AFECTADO
Los 18 departamentos de Honduras sufrieron los embates del Mitch con desborde masivo de los ríos causando inundaciones y derrumbes en carreteras, convirtiendo el país en islas accesibles sólo por aire cuando la tempestad cedió, el 1 de noviembre de 1998.
Según cifras oficiales, el ciclón dejó 5 mil 657 muertos, 8 mil 58 desaparecidos en Honduras, 1.5 millones de damnificados y pérdidas materiales por 5 mil millones de dólares.
Mientras, en Nicaragua el Mitch alcanzó más del 60 por ciento del territorio, donde los ríos se desbordaron y se tragaron comunidades enteras.
La tragedia más cruda se vivió en el volcán Casitas, en Chinandega, donde un deslave acabó con siete comunidades rurales dejando unos 1 mil 500 muertos y 130 heridos. En el país se calcula en poco menos de 3 mil los muertos, además de 885 desaparecidos.
El 30 de octubre, cuando la tormenta tropical cruzó sobre Tegucigalpa y enfiló hacia el Golfo de Fonseca, al Sur, las precipitaciones alcanzaron con su potencia destructora El Salvador y Guatemala.
Los ríos más caudalosos de El Salvador, como Grande de San Miguel y Lempa, recibieron 400 y 300 milímetros de lluvia, respectivamente, hasta inundar casi el 40 por ciento del territorio del país cubriendo zonas agrícolas y viviendas.
Se registraron 240 muertos, 50 mil damnificados y pérdidas materiales de 262 millones de dólares en El Salvador.
Mientras, en Guatemala los daños fueron menores porque el ciclón penetró el 1 de noviembre cuando el fenómeno se estaba disipando, pero golpeó a 14 de 22 departamentos y dejó un saldo de 268 fallecidos y daños a la infraestructura y cultivos por 11 millones de dólares.
COMENZÓ EN ÁFRICA
El Mitch se formó como tormenta tropical de una onda tropical africana el 21 de octubre de 1998, 580 kilómetros al sur de Jamaica. Evolucionó rápidamente y en 48 horas ascendió a huracán de categoría 5 en la escala Saffir Simpson, la máxima, con vientos sostenidos hasta de 290 kilómetros por hora.
Solamente las guerras civiles que convulsionaron a Centroamérica —que culminaron en la década pasada— y algunos terremotos han dejado más víctimas que Mitch en la región.
Los conflictos armados dejaron, entre muertos y desaparecidos, 200 mil víctimas en Guatemala, 50 mil en Nicaragua y 81 mil en El Salvador.
Algunos sismos devastadores fueron el de 1972 en Nicaragua, con más de 10 mil muertos; el de 1976 en Guatemala, con 26 mil muertos; y el de 1986 en El Salvador, con 1 mil 400.
En las dos semanas recientes, Centroamérica ha sido víctima de un pequeño Mitch.
Tras 11 días ininterrumpidos de lluvias han quedado casi medio centenar de muertos, 29 de ellos en Honduras.
Este país, además de sus 29 muertos, reporta 676 mil 770 personas afectadas y pérdidas económicas millonarias aún no determinadas. Al menos 227 carreteras y 106 puentes han resultado dañados, según las autoridades hondureñas.