Enrique Oliú nació ciego, pero como uno de los narradores de las transmisiones radiales en español de los juegos de Tampa Bay en los últimos 11 años, él ha “visto” el ascenso de los Rays a la Serie Mundial.
“Si ver es percepción, yo lo percibo”, explicó el nativo de Matagalpa, Nicaragua, quien comenzó a narrar los desafíos de los Mantarrayas en el 1997.
Oliú no hace el “play by play”, eso está en manos de su compañero de trabajo, Ricardo Taveras. Pero Oliú le da un calor y profundidad a las transmisiones que muchos narradores en el mundo del beisbol envidian.
“Oliú tiene mucha experiencia y mucha capacidad para conversar”, relató Taveras, el compañero de cabina de Oliú durante los últimos seis años. “Cualquier récord, cualquier dato él lo sabe. Él tiene más memoria que mucha gente para recordar cualquier cosa, cualquier dato”.
Danny Martínez, uno de los actuales narradores de las transmisiones en español de los juegos de los Filis y quien trabajó con Oliú por tres temporadas en Tampa, relató cómo a veces “le ponía mi mano enfrente de su cara a ver si de verdad era ciego”.
“Para mí, él tiene un sexto sentido”, comentó Martínez. “Con el sonido, él más o menos sabe dónde va a parar la pelota. Una vez hubo un batazo al bosque izquierdo y el guardabosque central, Baldelli, se fajó y atrapó la pelota. Lo que más me sorprendió es que Oliú dijo que Baldelli estaba a tres pies de la pared. Eso yo no lo podía creer. Que él sabía que Baldelli estaba a tres pies de la pared”, dijo Martínez.
Oliú trabaja fuerte para adquirir su conocimiento del béisbol. Él usa una computadora con un programa que vocaliza el texto de las paginas de internet, utiliza un servicio de teléfono que le lee muchos de los periódicos del país, y su esposa, Debbie, le lee también muchos periódicos.
“Mi familia siempre me ha apoyado en todo”, comentó Oliú, quien escoge a los Rays para ganar en seis juegos.