Cualquier decisión hubiese estado acertada, porque en esta etapa de la competencia ambas finalistas eran verdaderas artistas.
Pero, como el talento sobraba, lo que definiría esta final sería la cantidad de votos que se recibieran de toda Latinoamérica; y éstos favorecieron a la panameña Margarita Henríquez, convirtiéndola así en la tercer ídolo latinoamericano que sale de este reality show, después de la venezolana Mayré Martínez, ganadora de la primera temporada, y del guatemalteco Carlos Peña, ganador de la segunda.
El inicio del show fue un tanto diferente. El resto de participantes, que ya habían abandonado su sueño, entre ellos el nicaragüense José Manuel Espinosa, aparecieron vestidos de blanco acompañando a las finalistas e interpretando un mix de temas del grupo mexicano Maná.
PRESIDENTES HABLARON
Una de las sorpresas de la noche fue el mensaje que recibieron Margarita y María José, por parte de los presidentes de sus respectivos países.
Óscar Arias le recalcó a María José que ella era una embajadora de sueños. Por su parte, Martín Torrijos, presidente panameño, expresó que Margarita ya era una ganadora.
DEMASIADA ESPERA
Pero en ese escenario que vio consagrarse a Margarita, también dejaron lo suyo grandes artistas como Belanova, David Bisbal, Beto Cuevas; además del ganador de la segunda temporada, Carlos Peña, quien presentó uno de los temas de su más reciente producción discográfica, Desesperadamente.
Sin embargo, el único momento en el que se vio juntos a los doce participantes fue durante el opening; de manera que un espectáculo de dos horas de duración para dar los resultados fue un poco tedioso, tomando en cuenta que las finalistas interpretaron a dúo solamente dos temas —uno de ellos acompañadas de Bisbal— y que los artistas invitados, a excepción de Beto Cuevas, no brindaron un gran espectáculo.
LA DECISIÓN
El momento de la decisión fue sin duda en el que más tensión hubo. Monchi Balestra abrió el sobre con los resultados de las votaciones.
“La nueva Latin American Idol es... Margarita”, dijo el presentador, al momento en que en el público ondeaban las banderas panameñas y la ganadora dejaba salir unas cuantas lágrimas.
“Gracias, Panamá; gracias, Latinoamérica” fueron las únicas palabras que dijo, para luego estrenar el escenario, ya como una verdadera estrella.