El mejor momento para elevar las entradas económicas de los cocheros está por venir en los meses de noviembre a enero, porque es la temporada considerada alta, por la afluencia de turistas a la ciudad de Granada.
El sector está organizado en una cooperativa que aglutina 35 dueños de coches, entre tradicionales y nuevos postulantes.
Este tipo de transporte muy tradicional en la ciudad trata de sobrevivir ante la depresión económica y la oferta de taxis que impera en Granada.
Gregorio Ordeñana, miembro de la cooperativa Auriga, dijo que hay días buenos y otros que se van a sus casas sin hacer ni una carrera.
TODA UNA TRADICIÓN
“Tengo 20 años de trabajar como cochero. Mi padre trabajó más de 50 años conduciendo coches y yo lo hago por no dejar morir la tradición, pero la cosa está muy difícil”, dijo.
Indicó que otra de las dificultades actuales es competir con los dueños de taxis. “Los conductores de taxis no comprenden que los coches son tradición en esta ciudad y no pueden desaparecer”, señaló.
PASEO TURÍSTICO
Ordeñana, que trabaja con dos caballos a los que llama el “chele” y el “gato”, explicó que un paseo de 45 minutos por los sectores más representativos de la ciudad cuesta diez dólares. En este viaje pueden ir cuatro personas.
Otra temporada buena que esperan los cocheros es la de verano, que coincide con las tradiciones de Semana Santa.
Pedro Adolfo Carrillo, de 21 años, hace seis meses comenzó a trabajar en este negocio y asegura que ahorita la situación está bastante mala.
INVERSIÓN ES COSTOSA
Ordeñana asegura que para mantener un coche funcionando se necesita por lo menos 25 córdobas, para garantizar el manojo de zacate a los animales.
Además, 440 córdobas para comprar un quintal de concentrado, más las herraduras, aperos, agua, medicinas y grasa para las ruedas.
Indicó que adquirir un coche nuevo cuesta cinco mil dólares y los caballos andan en diez mil córdobas la pareja. “Nosotros estamos tratando de mantener esta tradición, porque es la belleza de la ciudad, pero es necesario que se cree una forma de apoyar al sector”, expuso.
OTRAS OPCIONES
En Granada también hay coches que se mantienen estacionados en la zona del mercado municipal. Este tipo de servicio cuesta 10 córdobas por persona, pero si hay viajes largos anda por 50.
En la ciudad se ha cuestionado el mal olor del estiércol de los caballos y por eso se implementó el uso de pañales.
“Nosotros andamos con pañales los caballos y aquí en el parque manejamos agua con cloro y aromatizantes para eliminar el hedor de la orina. Pagamos a una persona para que recoja el estiércol si acaso cae al pavimento”, refirió Ordeñana.