La ola de asaltos a pasajeros de taxis parecía un mal del pasado. No obstante, en los últimos días se han conocido diversos hechos, que van desde personas que han sido retenidas por varias horas en el interior del mismo o de víctimas que han tenido que lanzarse de los vehículos para impedir los atracos.
Aparentemente el mayor problema de inseguridad se presenta actualmente en Managua. Aunque el subdirector de la Policía, comisionado general Carlos Palacios, reconoce que se han presentado “algunos asaltos”, también considera que “no es una cifra alarmante”.
Aunque se desconoce las cifras registradas por la Policía Nacional, sobre estos hechos ocurridos en los últimos días, la percepción entre las víctimas es de incremento de la inseguridad en la capital.
El funcionario señala que “por ser Nicaragua el país más seguro, por ser Managua la capital más segura de Centroamérica, en efecto, nos alarma cuando ocurren estos hechos que nosotros catalogamos como relevantes”.
Palacios explicó que están dedicados no sólo a esclarecer estos casos ocurridos, sino a tratar de prevenirlos.
Debido a que el país está inmerso en un proceso electoral, también implementarán planes especiales en los que participarán no sólo las fuerzas de Managua, sino la Brigada Antidisturbios y fuerzas especiales de esa institución.
“Para que la tranquilidad siga siendo una de nuestras virtudes en este país”, dijo Palacios, quien reconoce que ha habido quejas de parte de algunos pobladores, tras haber sido víctimas en el interior de estas unidades de transporte.
El funcionario instó a los presidentes y miembros de cooperativas de taxi, así como a los dueños de los vehículos destinados a este servicio, a ser más vigilantes y a saber utilizar sus automotores.
“Hay unos casos en los que los conductores que no son propietarios de los vehículos, (que) han participado en hechos delictivos”, advirtió Palacios.
La Policía también ejecuta un plan especial de control a los taxistas, sobre todo a través de los policías de Tránsito.
Actualmente mantienen agentes disgregados en los distintos puntos de acceso a la capital, así como en los alrededores de las rotondas y en sitios proclives a hechos delictivos.
Palacios explicó que estos planes se realizan en diversas horas, pues según dijo, son ejecutados en las horas de mayor afectación delictiva.
REFORZADAS LAS FRONTERAS
El jefe policial también confirmó que han fortalecido la vigilancia en los puestos fronterizos, tanto legales como en sitios de paso o puntos ciegos , al conocer que las autoridades costarricenses han detectado presencia del Cártel de Sinaloa.
“Indiscutiblemente nos afecta”, manifestó Palacios, quien recordó que hace unos meses “tuvimos que romper una ruta que aparentemente no se conocía; la ruta del Gran Lago, un paso obligatorio del crimen organizado”.
Según dijo, la presencia de los narcos mexicanos no sólo preocupa a Nicaragua sino a todo Centroamérica.