Ecuador revocó a la constructora brasileña Odebrecht la adjudicación de cuatro millonarias obras en medio de un pleito con la empresa que incluye el embargo de sus bienes. Esta decisión causó una dura reacción de Brasil, que suspendió la visita de una misión de alto nivel a Quito, prevista para el 15 de octubre.
“Hemos tomado una decisión ya, la de asumir una responsabilidad total como gobierno y ecuatorianos, de todo lo que tenga que ver con Odebrecht”, expresó ayer el Ministro ecuatoriano de Áreas Estratégicas, Galo Borja.
Quito asumirá de forma definitiva los proyectos que tenía a cargo Odebrecht tras descartar un posible arreglo con la compañía, que pese a su decisión de compensar por los daños en una central hidroeléctrica deberá salir del país.
El gobierno de Brasil anunció a su vez que “decidió postergar la visita a Ecuador de una misión” encabezada por su Ministro de Transportes, Alfredo Nascimento.
Esa misión debía discutir el apoyo brasileño a obras de infraestructura viaria en Ecuador, que también ha amenazado con expulsar a la estatal brasileña Petrobras y nacionalizar los pozos en los que explota unos 32 mil barriles diarios de crudo ante su renuencia a modificar su contrato.
Odebrecht, con inversiones por unos 800 millones de dólares en el país, tenía bajo su responsabilidad la construcción de otro proyecto hidroeléctrico, un sistema de riego, un aeropuerto y una obra multipropósito.