El escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, ganador ayer del premio Nobel de Literatura, confesó ser un gran admirador de la cultura hispanoamericana y especialmente de los indígenas de México, donde vivió 12 años.
“He vivido doce años en México y ahora vivo en Nuevo México. Siempre me ha gustado mucho la cultura hispanoamericana y especialmente las culturas de los indígenas de México y de Nuevo México”, dijo horas después de recibir la noticia de que la Academia Nobel de Suecia había decidido otorgarle el Premio Nobel de Literatura.
Le Clézio, de 68 años, reside desde hace mucho tiempo, junto con su esposa y sus dos hijas, en Albuquerque (Nuevo México, EE.UU.).
“En Nuevo México la mitad de la gente habla español y la cultura latinoamericana tiene mucho pegue allí”, dijo el escritor.
Él recordó su combate ecologista en defensa de las ballenas junto al poeta mexicano Homero Aridjis. “El poeta Homero Aridjis merece el Nobel”, estimó.
“Mi mensaje es que hay que seguir leyendo y escribiendo novelas. El novelista no es un filósofo ni un técnico del lenguaje sino alguien que cuestiona el mundo con sus ficciones, alguien que plantea interrogantes”, afirmó el escritor, quien tiene fama de ser reticente a la sociedad de consumo y de evitar los medios de comunicación.
La Academia Sueca escogió a Le Clézio porque es un “escritor de la ruptura, la aventura poética y el éxtasis sensual. Es un explorador de la humanidad más allá y por debajo de la civilización reinante”.